viernes, 18 de diciembre de 2015

Crucigrama gigante de Navidad

Nuestra "Harena Verborum" se viste de gala en estas fiestas de Navidad y ha preparado unos juegos que por su dificultad solo son aptos para los corazones más intrépidos y las mentes más penetrantes: el Crucigrama Gigante de Navidad, que se presenta como una mole inexpugnable, como un coloso difícil de abatir.
Todo está dispuesto y el público ya ruge en las tribunas. En soledad el esforzado y paciente combatiente revisa por última vez sus armas ofensivas y defensivas, mientras que prepara su mente para lo que le espera. Afuera solo le queda un camino: que "omnia ferro populetor et igni".

Biblioteca Nacional de Francia, Ms fr. 343, f. 15v : La búsqueda del santo grial y la muerte de Arturo


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jueves, 17 de diciembre de 2015

Cómo se dice en latín: Feliz Navidad


A los que estudiamos latín nos preguntan de vez en cuando: “y en latín cómo se dice ....” Por ejemplo, ahora que se acercan las fiestas de Navidad y Año Nuevo, algunos preguntan cómo sonaría el popular saludo en latín.
Ya que creo que “mejor que dar un pescado, es dar una caña de pescar”; por lo tanto en lugar de simplemente poner un par de fórmulas para este caso, quisiera subrayar algunos puntos que el estudiante tiene que tener en cuenta para traducir cualquier frase del castellano al latín.

Imagen de la Koninklijke Bibliotheek (National Library of the Netherlands)

1.- Recordad las declinaciones (en especial el vocativo): aunque las declinaciones están entre las primeras cosas que aprende el estudiante, sin embargo fácilmente se olvidan a la hora de traducir, y usamos los sustantivos latinos como los castellanos que la única mutación que conocen es entre singular y plural: el rey - los reyes; y en los adjetivos se añade además la posibilidad de masculino y femenino: blanco, blanca; blancos - blancas.
Felizmente el nominativo y el vocativo en latín coinciden en la 1º, 3ª, 4ª y 5ª declinación, pero debemos estar atentos cuando pisamos el terreno de la 2ª declinación. Por ejemplo la exclamación. “¡Oh Señor!” está mejor traducida con un “Domine!”, que con un “Dominus!", ya que en esta declinación tenemos posibilidad de distinguir ese matiz.
El vocativo no es una simple aposición, (pues sino se disolvería en el nominativo) sino que aporta un matiz que se debe conservar. Y pensemos que en muchos saludos, felicitaciones, etc, está presente la idea de invocación unida a la de admiración, de exclamación, que en castellano solo puede expresarse con los signos ¡!
El vocativo transmite un matiz, una fuerza y un color especial: “Care filie!” = “¡Querido hijo!”

2.- Distinguir entre un nominativo y un vocativo no es otra cosa que aplicar el análisis gramatical, el cual debe tenerse en todo momento. Por ejemplo, si quiero decir: “Te deseo una larga vida”, debemos analizar: yo deseo una larga vida a ti (S + V + OD + OI).
Por lo tanto, traducimos: “(ego) exopto tibi longam vitam”. (Nom + V + dat + acus).
Recuerda que en latín el orden puede variar con mucha libertad: “Longam vitam tibi exopto”.

3.- En castellano usamos con frecuencia diversos tipos de oraciones subordinadas que requieren un nivel avanzado de latín. ¿Solución? Simplificarlas:
“Anhelo que llegues pronto” = “exopto proximum adventum tuum”.

“Espero que logres lo mejor” = “exopto tibi omnia optima”.

4.- Mirad a fondo en el diccionario el significado de las palabras que vais a usar. No hay que dejarnos llevar fácilmente por la similitud de escritura. Por ejemplo, nosotros solemos usar la palabra “feliz” en el sentido de plenitud o satisfacción física y sicológica. Esta idea en latín más encaja con “beatus” que con “felix”, pues aplicado a las personas, “felix” tiene más la idea de afortunado, persona con buena suerte, que le va bien, destacado en su materia.
Por lo tanto para expresar ese bienestar diremos:
“Quiero que seas feliz” = “Volo te beatum esse”; o si es a una mujer: “Volo te beatam esse”.
Si quiero augurar buena fortuna:
“Deseo que seas afortunado/ tengas buena suerte/ que te vaya bien” = “Opto te felicem fore”.
Muchas veces “feliz” en castellano lleva la idea de alegría, en ese caso tenemos en latín los adjetivos “laetus, -a, -um” y “gaudens, -tis”. Por ejemplo:
“Te deseo un feliz cumpleaños” = “Exopto tibi laetum natalem diem”.

“¡Feliz cumpleaños! = “[Exopto tibi] Gaudentem natalem diem!” = “[Exopto tibi] Laetum natalem diem!”

5. En el caso de los verbos la atención debe ser máxima, no solo por el significado, sino también por la construcción: no todos admiten objeto directo (acusativo) sino que exigen “ut” + subjuntivo, u oraciones infinitivas. Veamos algunos verbos que nos pueden ser útiles para construir saludos:

“Spero amorem nostrum omnia victurum esse” = “Creo que nuestro amor vencerá todo”.

“Spero amicitiam nostram sempiternam fore” = “Tengo la esperanza que nuestra amistad será eterna”.

“Cupio vinum bibere” = “Deseo beber vino”. El verbo “cupio” indica la inclinación natural, la involuntaria, una pasion o un deseo vicioso.
“Volo te ducere uxorem” = “Quiero casarme contigo”. El verbo “volo” indica la firme expresión de la voluntad racional. En subjuntivo presente (velim) indica un deseo realizable. Con el subjuntivo imperfecto (vellem) se indica un deseo irrealizable.
“Opto vivere tecum” = “Quiero vivir contigo”. El verbo “opto” expresa una libre elección o un deseo deliberado. El verbo “exopto” subraya la fuerza de ese deseo.
Si sientes que no dominas a fondo las diversas reglas de estas construcciones, es mejor buscar una forma simplificada de expresar lo mismo.

6. ¿Y nuestro saludo de Navidad y Año Nuevo? Podemos optar por estas posibilidades:

“Laeta Christi nativitas!” = “¡Oh feliz Navidad!”
"Laeta Christi nativitas, quae corda fidelium suavi pace imples, ignem fidei accende" = "Oh feliz Navidad, que llenas de dulce paz los corazones de los fieles, enciende el fuego de la fe".

“Exopto tibi (vobis) gaudentem Domini nativitatem” = “Te (os) deseo una feliz Navidad”.

“Fauste Anne Nove!” = “¡Oh feliz Año Nuevo!”

“Antonio et Pilar exoptamus tibi (vobis) faustum annum novum MMXVI” = “Antonio y Pilar te (os) deseamos un próspero año nuevo 2016”. Los nombres puedes dejarlos en castellano.
“Exopto proximum annum tibi faustum fore” = “Anhelo que el próximo año te vaya todo bien”.

“Oro Dominum ut valeas proximo anno MMXVI” = “Rezo al Señor para que goces de buena salud durante el nuevo año 2016”.

“Haec Christi nativitatis salutatio pacis et laetitiae nuntius sit” = “Que este saludo de Navidad sea mensajero de paz y alegría”.

Ahora crea tus propias combinaciones. Recuerda que “nativitas” no significa “Navidad”, sino simplemente “nacimiento”, por lo cual es conveniente especificar “Domini” o “Christi”. Año 2016 es "annus bis millesimus sextus decimus" que se debe declinar según su posición en la oración.

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GAUDENTEM CHRISTI NATIVITATIS DIEM

ET

FAUSTUM ANNUM NOVUM MMXVI

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La Leyenda de la Papisa Juana (III): en el s. XIV/2



Hemos visto en la anterior entrada como esta leyenda se difundió rápidamente entre la última década del s. XIII y las primeras décadas del s. XIV. Y no hemos puesto todos los autores que hacen eco de esta leyenda, pero espero que sí estén todos los más importantes.
En la segunda mitad del s. XIV la leyenda, que ya cuenta con la bendición de las crónicas e historiadores (como hemos visto en la entrada anterior), se difunde sin contradicción alguna, asumiendo el carácter de hecho histórico cierto.
Pero algo falla. No existe un único relato coherente. Los historiadores trataron de delimitar el perfil de este relato y pulirlo de los detalles más excesivos; pero era como querer dirigir el viento. El relato se había transmitido oral y libremente duramente mucho tiempo. La variedad que reflejan los textos escritos (como ya hemos notado en la primera entrada) son reflejo de lo multiforme que eran los relatos orales, cada uno subrayando uno u otro aspecto, dando una u otra explicación.
Por eso en la segunda mitad del s. XIV seguimos viendo aparecer nuevos detalles, nuevas explicaciones. Cada autor tenía un amplio menú (de los libros y lo que corría oralmente por las calles) con el cual construir la leyenda. Y algunos probablemente no dudaban en añadir algo de su propia cosecha.
Para ilustrar este período solo vamos a presentar tres obras.
N) La primera es una “Mirabilia Romae” (= Cosas dignas de ver en Roma), una especie de guía turística para los peregrinos que visitaban la ciudad. Ahí se ofrecían datos históricos, artísticos o curiosidades sobre acueductos, murallas, palacios, termas, iglesias, etc. La primera “Mirabilia” fue escrita a mitad del s. XII y tuvo mucho éxito, así que fue copiada y ampliada en los siglos siguientes. Otros también escribieron obras similares, como por ejemplo el “Itinerarium Eisidlense” (que proponía al lector ocho rutas para pasear por Roma, explicando las maravillas que encontraría en cada recorrido) u otras que indicaban las iglesias, sus reliquias y las indulgencias que se ganaban en cada una de ellas.
En una edición ampliada de las “Mirabilia” del a. 1375 encontramos un par de referencias a nuestra leyenda.

ms. Vat. lat. 4265 (a. 1375), en Gustavus Parthey, Mirabilia Romae, Berlín 1869, p. 51 - 52.
.... en la [basílica] Lateranense, delante del atrio, está la "sede estercolera", donde se dice que el papa se debe sentar cuando es consagrado [en el puesto de] san Pedro. Y dice: “Plata y oro no tengo, pero lo que tengo, te doy”. (Hech 3: 6)
... in Laterano, ante ambitum, est "sedes sterquilinii", ubi papa ducitur ad sedendum, cum ad sanctum Petrum est consecratus. Et dicit: “Argentum et aurum non est michi, quod autem habeo, hoc tibi do”.
En el piso superior del palacio [Lateranense], ante [la capilla de] el “Santo de los Santos”, hay dos sedes, en las que se investiga si el papa es hombre o mujer.
Supra palatium, ante “Sancta Sanctorum”, sunt due sedes, in quibus consideratur papa, an masculus sit an femina.

Ibidem, p. 56
Ítem, junto al Coliseo, en la vía, está puesta una estatua que se dice es la papisa con su hijo; cuyo cuerpo está sepultado en el campo junto a San Pedro.
Item, iuxta Caliseum, in platea, iacet ymago que dicitur papa femina cum puero; cuius corpus ad Sanctum Pitreum in bonio [= bonna] est sepultum.
Ítem, ahí mismo, en la vía está la Majestad [= ángel] del Señor, que cuando ella pasaba le dijo: “De ningún modo pasarás”. Y ya que ella pasó, rompió aguas y arrojó del vientre al infante; por eso hasta hoy el papa no transita esa vía.
Item. ibidem, in platea est Maiestas Domini, que ei transeunti dixit: “Quomodo non transibis”. Et cum transiit, rupta fuit et reiecit de uentre infantem; unde papa adhuc non transibit uiam illam.

Notemos esta variante en la que se incluye (además de la estatua de la supuesta papisa y su hijo) otra estatua situada en las inmediaciones que es interpretada como figurando un ángel. Además no se alude a la inscripción y el sepulcro se traslada a las inmediaciones de San Pedro.

Representación de la papisa Juana. Boccaccio, Des Cleres et Nobles Femmes, BNF, ms fr 599 (s. XV), f. 88r

O) La segunda es el texto de Boccaccio sobre la papisa. Esta versión alcanzó gran difusión en su época por la fama del autor. El pasaje es largo pero quiero exponerlo completo porque aunque es un texto muchas veces citado, sin embargo es prácticamente imposible encontrarlo on line para el lector en lengua castellana.
Aparte de algunas pequeñas variantes (la más notable es que la llama Gilberta, conectando con la leyenda del papa-mago Gilberto), lo más interesante es el esfuerzo del autor para conciliar los datos y que el relato suene coherente (lo de inglés y de Maguncia, el primer amante muere, se subraya la tentación y la lujuria para explicar su error y descubrimiento). También es interesante desde el punto de vista del latín, por la elegancia del autor.

Giovanni Boccaccio, De Mulieribus Claris, cap. 98, BNF ms. lat. 6069N, f. 46v / ms. lat. 6069O, f. 61r - v; ambos del s. XV.
Sobre la papisa inglesa Juana
De Iohanna anglica papa
Juan, aunque por nombre parezca ser varón, sin embargo por sexo fue mujer. Su inaudita temeridad hizo que fuese famosísima en todo el orbe y recordada por la posteridad.
Iohannes, esto uir nomine uideatur, sexu tamen femina fuit. Cuius inaudita temeritas ut orbi toto notissima fieret et in posterum nosceretur effecit.
Aunque algunos dicen que su patria fue Maguncia, apenas se sabe sobre su verdadero nombre. Aunque hay quienes dicen que se llamaba Gilberta.
Huius etsi patriam maguntinam quidam fuisse dicant, quod proprium fuerit nomen uix cognitum est. Esto sint qui dicant fuisse Gilibertam.
Esto consta por el testimonio de algunos: siendo ella una doncella se enamoró de un joven estudiante; al cual dicen que amaba tanto que, dejando la timidez juvenil y el temor femenino, huyó a escondidas de la casa paterna, y cambiando de ropas y su nombre de joven, siguió a su amante.
Hoc constat assertione quorundam: eam uirginem a scolastico iuuene dilectam; quem adeo dilexisse ferunt ut, posita uerecundia uirginali atque pauore femineo, clam e domo patris effugeret, et amasium adolescentis in habitu et mutato sequeretur nomine.
Estudiando con él en Inglaterra, creyendo todos que era un clérigo, se consagró a Venus y al estudio de las Letras.
Apud quem in Anglia studentem, clericus existimatus ab omnibus, et Ueneri et litterarum militauit studiis.
De ahí, tras morir su joven amante, sabiendo ella el valor de su ingenio y atraída por la dulzura de la ciencia, reteniendo su ropa varonil, no quiso entregarse a otro hombre ni confesar que era mujer.
Inde, iuuene morte subtracto, cum se cognosceret ingenio ualere et dulcedine traheretur scientie, retento habitu, nec adherere uoluit alteri nec se feminam profiteri.
Todo lo contrario; aplicándose con tesón al estudio, hasta tal punto progresó en las artes liberales y estudios sagrados que era considerado superior a todos los demás.
Quin immo; studiis uigilanter insistens, adeo in liberalibus et sacris litteris profecit ut prae ceteris excellens haberetur.
Y así, dotada de una admirable erudición, ya en edad madura, se dirigió de Inglaterra a Roma. Y ahí, enseñando el trivium durante algunos años, tuvo insignes alumnos.
Et sic, scientia mirabili predita, iam etate prouecta, ex Anglia se Romam contulit. Et ibidem, aliquibus annis in triuio legens, insignes habuit auditores.
Y ya que además del saber era apreciada por su singular honestidad y santidad, creyéndola todos un hombre, por eso, siendo conocida por muchos, al morir el sumo pontífice León V, fue elegida al papado en lugar del difunto por común acuerdo de los cardenales; y se llamó Juan, que si hubiese sido varón, hubiese sido el número VIII.
Et cum praeter scientiam singulari honestate ac sanctitate polleret, homo ab omnibus creditus, et ideo, notus a multis, soluente Leone Quinto pontifice summo carnis debitum, a uenerandissimis patribus communi consensu pro mortuo in papatu suffectus est; nominatusque Iohannes, cui, si uir fuisset, ut Octauus esset in numero contigisset.
Pero ella, no temiendo ocupar la Cátedra del Pescador y participar, celebrar y administrar a otros todos los sagrados misterios, que a ninguna mujer le está permitido por la religión cristiana, ocupó por unos años el culmen del apostolado, y una mujer ejerció el vicariato de Cristo en la tierra.
Quae tamen, non uerita ascendere Piscatoris Cathedram et sacra misteria omnia, nulli mulierum a christiana religione concessum, tractare, agere et aliis exhibere, apostolatus culmen aliquibus annis optinuit, Christique uicariatum femina gessit in terris.
En verdad desde lo alto Dios, apiadado de su pueblo, no soportó que una mujer retenga tan insigne puesto, presida a tal pueblo y lo engañe con tan infausto error. Y a esta, que osaba lo indebido y no se detenía, la abandonó a su suerte.
Sane ex alto Deus, plebi sue misertus, tam insignem locum teneri, tanto presideri populo, tamque infausto errore decipi a femina passus non est. Et illam, indebita audentem nec sinentem, suis in manibus liquit.
Por eso, persuadida por el diablo, que la había inducido y la mantenía en tan impía audacia, de modo que la que como particular había guardado una singular honestidad, elevada en tan sublime pontificado cayó en el ardor de la lujuria; y a ella, que había sabido fingir otro sexo mucho tiempo, no le faltó astucia para saciar su lujuria.
Quamobrem, suadente dyabolo, qui eam in tam scelestam deduxerat atque detinebat audaciam, ut que priuata precipuam honestatem seruauerat, in tam sublimi euecta pontificatu in ardorem deueniret libidinis; nec ei, que sexum diu fingere nouerat, artes ad explendam defuere lasciuiam.
Pues de un paje, que a escondidas accedió al sucesor de Pedro y le rascó su ardiente comezón, ocurrió que la papisa quedó embarazada. ¡Oh crimen infame! ¡Oh invicta paciencia de Dios!
Nam adiumento, qui clam Petri successorem conscenderet et exurentem pruriginem defricaret, actum est ut papa conciperet. O scelus indignus! O inuicta pacientia Dei!
¿Qué pasó finalmente? A esta, que por mucho tiempo había podido fascinar los ojos de los hombres, le faltó ingenio para ocultar este parto impuro.
Quid tandem? Ei, que fascinare diu oculos potuerat hominum, ad incestuosum partum occultandum defecit ingenium.
Pues, adelantándose inesperadamente el plazo, mientras desde el Janículo iba al Laterano celebrando una sagrada procesión, entre el Coliseo y la iglesia del Papa Clemente, sin ayuda de una partera, con dolor, dio a luz públicamente.
Nam, cum is preter spem propinquior esset termino, dum ex Ianiculo amburbale sacrum celebrans Lateranum peteret, inter Coloseum et Clementis Pontificis aedem, obstetrice non uocata, enixa, publice paruit.
Arrojada de ahí a las tinieblas exteriores por los cardenales, por este fraude, con el que por tanto tiempo había engañado, excepto a su amante, a todos los hombres, murió la miserable entre llantos.
Qua fraude tamdiu, preter amasium, ceteros decepisset homines et, hinc a patribus in tenebras exteriores abiecta, cum fletu misella abiit.
Para execrar esta obscenidad y continuar el recuerdo de su nombre hasta hoy, los sumos pontífices, al celebrar las rogativas con el clero y el pueblo, ya que execran el lugar del parto que está situado en medio de su itinerario, omitiéndolo, se desvían por vías apartadas y callejas, y así, una vez dejado atrás ese lugar detestable, retomando [su camino], acaban el itinerario que comenzaron.
Ad cuius detestandam spurciciem et nominis continuandam memoriam in hodiernum usque, summi pontifices, rogationum cum clero et populo sacrum agentes, cum locum partus medio eius in itinere positum abominentur, eo omisso, declinant per diuerticula uicosque, et sic, loco detestabili postergato, reintrantes, iter perficiunt quod cepere.
“arrojada a la tinieblas exteriores” equivale a condenada al infierno (Mt 8: 12; 25: 30).
“murió la miserable” también puede traducirse “partió ....”, pues el verbo “abiit” tiene ambos significados.
“entre llantos”, pero en varios textos aparece “cum fetu”, entonces sería “con el bebé”.
Nótese que he optado por la variante más conforme a la versión tradicional, es decir, que la papisa y su hijo mueren ahí mismo. Sin embargo puede parecer que Boccaccio a propósito deja el punto ambiguo; y si tomásemos la segunda traducción, sea que se trate de “partió con llantos” o “partió con su bebé”, estaríamos ante otra variante de la leyenda, en la que la heroína no muere. Esta nueva formulación de la leyenda la veremos en la siguiente entrada.

P) El mismo Boccaccio abordó este personaje en otra obra, en la que él encuentra, dialoga y reflexiona sobre personajes que tras conocer la gloria cayeron en desgracia. Ningún nuevo dato añade a lo ya visto, pero lo he querido incluir por su valor literario.

Giovanni Boccaccio, De Casibus Virorum et Mulierum Illustrium, lib. 9, cap. 6, f. 131v-132r (1475, incunable Ghent University). También: París 1520 (BSB) y Ausburgo 1544 (Österreichische NB)
Y he aquí que se alza una mujer, la cual, vestida con ropa pontifical y el cabello cortado hasta las orejas, parecía más un sacerdote que una mujer.
Et ecce mulier astitit, que, induta pontificalibus et deciso tenus aures crine, sacerdos pocius uidebatur quam femina.
A ella, aunque mucho lloraba, sin embargo maravillado yo oí que, tras dejar a sus padres de Maguncia, siguiendo clandestinamente a un joven al que amaba, había estudiado con él disfrazada con ropa varonil.
A qua ego, etsi plurimum fleret, mirabundus tamen accepi quod, moguntinis parentibus relictis, clam secuta iuuenem quem diligebat, secum incognita uirili in habitu studuisset.
Y tras la muerte de él, conservando la ropa [varonil] y la castidad, progresó tanto en los estudios liberales y sacros que entre los ingleses era considerado un hombre (no una mujer) célebre.
Eoque morte subtracto, in liberalibus sacrisque literis, habitu et castitate seruata, profecisset adeo ut apud anglos homo, non femina, celebris haberetur.
Y pasando los años, habiendo ido ella de Inglaterra a Roma, y enseñando ahí el trivium y teniendo ilustres alumnos, fue tan apreciada por todos que, al morir papa el León Quinto, imperando Lotario I, fue llevada al pontificado supremo, y recibió el ínclito nombre de Juan.
Et labentibus annis, dum se Romam ab Anglia contulisset, ibique triuium legeret illustresque haberet auditores, tante apud omnes opinionis fuit ut, mortuo Leone papa Quinto, imperante Lothario Primo, ad pontificatum maximum traheretur, et Iohannis sortiretur inclitum nomen.
Durante el pontificado, subyugada por la lujuria, quedó preñada; [y] yendo del Janículo al Laterano, entre el Coliseo y la iglesia de [San] Clemente, se decía que parió ante la mirada de todos.
In quo, subeunte libidine, pregnans effecta; petens ex Ianiculo Lateranum, inter Coloseum et Clementis sacellum, cunctis aduertentibus, peperisse dicebatur.
Y por eso, habiendo sido arrojada del ápice del pontificado, tras ocuparlo dos años, siete meses y unos días, se lamentaba que se había convertido en una mujercita miserable.
Et ob id, ex apice pontificatus, cum duobus annis et septem mensibus et diebus aliquibus sedisset, deiecta, misellam mulierculam deuenisse querebatur.
¡Oh ínclito Dios! ¿Qué no osan las mujeres? Ella tendió al pontificado los lazos de la honorabilidad y los estudios y casi por tres años, cumpliendo su deseo, lo obtuvo. Sin duda me hubiese reído si no me lo hubiese impedido la dignidad [pontifical] burlada.
O Deus inclite! Quid non audent mulieres?Honestate et studiis hec laqueos pretendit papatui et fere per triennium, uoti compos effecta, possedit. Risissem equidem ni lusa dignitas obstitisset.


viernes, 30 de octubre de 2015

La Leyenda de la Papisa Juana (II): difusión en el s. XIV


Parece mentira que ha pasado casi un año desde que escribí la entrada sobre las fuentes más antiguas de la leyenda de la Papisa Juana (10/2014). Aunque ya entonces tenía preparados los materiales de la segunda parte, sin embargo una sucesión de tareas urgentes ha causado que mes a mes haya ido posponiendo su publicación. Finalmente hoy saldamos esa deuda pendiente.

F) Hacia 1295 Geoffroy de Courlon (Gaufridus de Collone), monje del monasterio benedictino de Saint Pierre-le-Vif de Sens, terminó su crónica en la que también recoge la leyenda de la papisa, con la novedad que es el primero que recoge por escrito la idea que la papisa era originaria de Inglaterra, que se hizo llamar Juan, la duración de su gobierno, que fue maestro y la creencia  que el examen de los genitales del papa tenía su origen en esta leyenda.

Geoffroy de Courlon, Cronica (c. 1295), editado por M. G. Julliot, Sens 1876, p. 296 y 298.
Engaño a la Iglesia romana.
Deceptio Ecclesie romane.
El año del Señor 854, una mujer en edad juvenil, vestida con ropa varonil, fue llevada por cierto clérigo desde Inglaterra para estudiar en Atenas.
Anno Domini octingentesimo quinquagesimo quarto, quedam femina in etate puellari de Anglia a quodam clerico, in habitu uirili, Attenis ad studium ducta fuit.
Y tanto progresó en las diversas ciencias que no se hallaba otro igual a ella.
Et sic in diuersis scientiis profecit ut sibi par non inueniretur.
Después vino a Roma con su amante. Y durante tres años, enseñando como maestro, tuvo a los mejores maestros como discípulos y oyentes.
Postea Rome cum suo amasio uenit. Et per tres annos, tanquam magister legens, magnos magistros discipulos et auditores habuit.
Y ya que en la Urbe era un famoso maestro, al morir el santo confesor León V, la Iglesia se equivoca y por unanimidad es elegido y consagrado papa.
Et cum in Urbe famosus esset magister, defuncto sancto confessore Leone Quinto, Ecclesia decipitur et concorditer in papam eligitur et ordinatur.
Después es preñada por su amante. Pero ignorando el momento [del parto], mientras iba de San Pedro a San Juan [Laterano], con angustia parió entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente; y de mala manera murió en ese momento, y ahí fue enterrada.
Post per suum familiarem impregnatur. Verum tempus * ignorans, cum de Sancto Petro ad Sanctum Iohannem tenderet, angustia inter Coliseum et ecclesiam Sancti Clementis peperit; et male moritur illa hora, et ibi tumulatur.
Y por eso el señor papa siempre se desvía de aquella senda.
Et idcirco dominus papa semper ab illa uia declinat.
Ella fue llamada Juan durante su papado. Rigió durante dos años, siete meses y cuatro días. la sede quedó vacante durante un mes.
Ista uocata fuit in papatu Iohannes. Sedit annis duobus, mensibus septem, diebus quatuor. Cessauit papatus mense uno.
No se inscribe entre los otros [papas] a causa del engaño sobre su sexo.
Non scribitur inter ceteros propter deceptionem sexus.
Se dice que de ahí los romanos tomaron la costumbre de comprobar el sexo del elegido por el agujero de una cátedra de piedra.
Unde dicitur quod romani in consuetudinem traxerunt probare sexus electi per foramen cathedre lapidee.


Por la misma época otro fraile dominico, el místico Robert de Uzés (Robertus de Usetia 1296) en su Liber Visionum también había aludido al trono de pórfido del Laterano “donde se dice que se averigua si el papa es hombre”.

G) Robertus de Usetia, Liber Uisionum, cap. 3, en Liber Trium Virorum et Trium Spiritualium Virginum, f. 25r, editado por Jacobus Fabrus, París 1513.
El año del Señor 1291, cuando yo moraba en la ciudad de Orange ..... retirado eso, fue puesta ahí una imagen de plata de santa María con su hijo.
Anno Domini millesimo ducentesimo nonagesimo primo, cum in Aurasica ciuitate morarer .... illoque amoto, posita fuit ibi imago beatae Mariae cum filio argentea.
Mientras la estaba mirando, el Espíritu me llevó al palacio Laterano y me puso en el pórtico delante de los tronos de pórfido, donde se dice que se averigua si el papa es varón; y todo estaba lleno de polvo, y ahí no se veía ningún viviente.
Haec dum inspicerem, duxit me Spiritus ad Lateranense palatium et posuit me in porticu ante sedes porphyrii, ubi dicitur probari papa an sit homo; et omnia puluere plena erant, et uiuens ibi non uidebatur.


H) Otro texto de finales del s. XIII además de pequeñas variantes nos habla de cierta estatua que se relacionaba con esta leyenda.

Jacobus de Voragine, Chronica Januensis (c. 1297), pars 11, cap. 7, en F. S. I., editado por C. Monleone, Roma 1941, t. 85, n. 268-269.
El obispo Sigeberto VIII empezó [su episcopado] hacia el año del Señor 864.
Sigebertus episcopus Octauus cepit circa annos Domini DCCCLXIIII.
Más o menos en tiempos de este obispo hubo cierta mujer dotada de gran erudición y brillante elocuencia, la cual entró disfrazada de hombre a la curia romana, donde, con el paso del tiempo, por su honradez y sabiduría alcanzó varios cargos; luego fue hecha cardenal; por último es elegida papa y era apreciada por todos.
Circa tempora istius episcopi fuit quedam mulier sciencia multa praedita et eloquencia preclara, que in habitu uirili ad curiam romanam accessit, ubi, degens, propter suam probitatem et sapientiam multa est officia assecuta; tandem cardinalis est effecta; postremo in papam eligitur et graciosa coram omnibus uidebatur.
Ella, antes de asumir el papado, según se dice, tenía un amante, pero a escondidas; del cual, con el paso del tiempo, quedó embarazada.
Hec, antequam ad papatum assumeretur, virum, ut dicitur, habebat, sed occultum; de quo, tempore precedente, concepit.
Así pues, cierto día, mientras iba en procesión por Roma con los cardenales, el clero y el pueblo, de improviso le asaltaron los dolores del parto. Así pues, entrando en una casita situada junto a la vía, ahí parió y, muriendo por el dolor del parto, ahí mismo fue enterrada.
Quadam igitur die, dum per Romam cum cardinalibus et clero et populo processionaliter pergeret, dolores partus in eam subito irruerunt. In quandam igitur domumculam in uia positam intrans, et ibi peperit et, pre dolore partus expirans, ibidem sepulta fuit.
Por eso hasta hoy en la curia romana se ha arraigado la costumbre que el papa nunca transita por aquella vía, sino que gira y la evita.
Ideo usque hodie consuetudo in romana curia inoleuit ut papa per illam uiam nunquam transit, sed girando diuertit.
Ahí mismo también hay una estatua de mármol, que atestigua este suceso.
Ibidem etiam ymago marmorea habetur, que istud factum declarat.
Esta mujer comenzó presuntuosamente, prosiguió de modo engañoso y necio, y acabó de modo ignominioso. En verdad esta es la naturaleza de la mujer, que cuando va a hacer algo, al principio es presuntuosa y audaz, a la mitad es necia, y al final queda avergonzada.
Ista mulier presumptuose incepit, fallaciter et stulte prosecuta fuit, et ignominiose finiuit. Hec est enim natura mulieris, quod circa opus aliquod faciendum in principio habet presumpcionem et audaciam, in medio stulticiam, in fine uerecundiam.



I) La última década del s. XIII y el primer cuarto del s. XIV es muy importante para la difusión de la leyenda porque es entonces cuando “se cuela” en el famoso y respetado “Chronicon Pontificum et Imperatorum” de Martín de Opava (o Martinus Polonus 1278). Martín no incluyó la leyenda en su obra (esto lo sabemos con certeza gracias a los manuscritos más antiguos), pero unas décadas después de su muerte, una mano anónima anotó al margen la leyenda: el ejemplar más antiguo con esta anotación fue escrito hacia 1302. Además notemos varios detalles comunes con el relato de Geoffroy de Courlon

Interpolación (hacia 1302) en el Chronicon de Martín de Opava, en MGH, SS, t. 22, p. 428.
Después de este León [X], el inglés Juan, maguntino de cuna, rigió durante dos años, siete meses y cuatro días. Murió en Roma. Y la sede quedó vacante durante un mes.
Post hunc Leonem, Iohannes Anglicus, nacione maguntinus, sedit annis II, mensibus VII, diebus IIII. Et mortuus est Rome. Et cessauit papatus mense I.
Este, según se afirma, fue mujer y en edad juvenil fue llevada con ropa varonil a Atenas por cierto amante suyo.
Hic, ut asseritur, femina fuit et in puellari etate Athenis ducta a quodam amasio suo in habitu uirili.
Tanto progresó en las diversas ciencias que nadie se hallaba igual a ella; hasta el punto que después en Roma, leyendo el trivium, tuvo a grandes maestros como discípulos y oyentes.
Sic in diuersis scienciis profecit ut nullus sibi par inueniretur; adeo ut post Rome triuium legens magnos magistros discipulos et auditores haberet.
Y ya que en la Urbe gozaba de gran fama por su vida y su ciencia, es elegida papa por unanimidad.
Et cum in Urbe uita et sciencia magne opinionis esset, in papam concorditer eligitur.
Pero en el papado es preñada por su amante. Pero ignorando el tiempo del parto, cuando iba de San Pedro al Laterano, angustiada, parió entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente; y después de muerta, según se dice, ahí mismo fue sepultada.
Sed in papatu per suum familiarem impregnatur. Uerum tempus partus ignorans, cum de Sancto Petro in Lateranum tenderet, angustiata inter Coliseum et Sancti Clementis ecclesiam peperit; et post mortua ibidem, ut dicitur, sepulta fuit.
Y porque el señor papa siempre evita esa vía, muchos creen que hace esto porque detesta ese suceso. Y no se le pone en el catálogo de los santos pontífices a causa de que su sexo femenino es un impedimento para ello.
Et quia domnus papa eandem uiam semper obliquat, creditur a plerisque quod propter detestationem facti hoc faciat. Nec ponitur in cathalogo sanctorum pontificum propter mulieris sexus quantum ad hoc deformitatem.

J) La obra de Martín de Opava gozaba de gran prestigio, y por eso también el gran historiador medieval Tolomeo de Lucca, aunque expresa su sorpresa por el hecho que esa historia no es mencionada por ningún escritor ni crónica, la admite por la autoridad de Martín.

Tolomeo de Lucca, Historia Ecclesiastica Nova (a. 1312), en MGH, SS, t. 39, p. 357-358
El año del Señor 884, y 1636 desde la fundación de la Urbe, Juan VIII, inglés de nacionalidad, es puesto en la cátedra de Pedro.
Anno igitur Domini DCCCLXXXIIII, et ab Urbe condita MDCXXXVI, Iohannes VIII, anglicus natione, in cathedra Petri locatur.
Rigió durante 2 años, 5 meses y 4 días; y la sede estuvo vacante un mes.
Sedit autem annis II, mensibus V, diebus IIII; et cessavit mense I.
Este, según se afirma, engañó a la Iglesia ya que, siendo mujer, con ropas y conducta varonil fue elegida sumo pontífice.
Hic, ut asseritur, Ecclesiam delusit eo quod in habitu uirili et actibus similiter femina in summum assumitur pontificem.
El modo cómo llegó a este puesto, lo refiere Martín [de Opava] así: que en edad juvenil, con ropa varonil, fue criada en Atenas por cierto amante suyo.
Modum autem quomodo ad istum statum uenit, sic Martinus refert: quia in puellari etate, in habitu uirili a quodam suo amasio Athenis nutrita fuit.
Y tanto aprendió ahí sobre las divinas Escrituras que no había uno igual a ella.
Ibique sic in diuinis Scripturis et aliis imbuta ut sibi par non inueniretur.
En verdad progresó de tal modo en todas las ciencias que, al venir a Roma, enseñando el trivium, tuvo a grandes maestros como discípulos y oyentes.
In quacumque scientia adeo uero sic profecit ut, ueniens Romam, triuiumque legens, magnos magistros discipulos et auditores haberet.
Y ya que en la Urbe gozaba de gran fama por su vida y su ciencia, fue nombrada papa por unanimidad por cardenales, clero y pueblo.
Et cum in Urbe in uita et scientia magne foret opinionis, in papam concorditer assumitur a cardinalibus et clero et populo.
Pero estando en el papado fue preñada por su amante. Pero ignorando el tiempo del parto, quizás como inexperta, gestó hasta el momento cuando iba de San Pedro al Laterano, angustiada entre la iglesia de San Clemente y el Coliseo, parió ahí mismo. Y después de muerta, según se dice, fue enterrada en ese mismo lugar.
Sed in papatu a suo familiari impregnatur. Uerum tamen tempus partus ignorans, forte sicut inexperta, conceptus usque in illam horam cum de Sancto Petro tenderet Lateranum, angustiata inter Sancti Clementis ecclesiam et Coliseum, ibidem peperit. Et postea mortua in eodem loco, ut dicitur, sepulta fuit.
Y porque el señor papa siempre evita aquella vía, por eso muchos creen que eso se ha mandado por lo detestable de tal suceso. Y no está puesta en el catálogo de los sumos pontífices por la infamia del suceso.
Et quia dominus papa eandem uiam semper obliquat, inde a plerisque creditur quod ad detestationem facti hoc fuerit ordinatum. Nec ponitur in catalogo summorum pontificum, propter facti deformitatem.

La Papisa Juana da a luz. Grabado de una traducción al alemán del "De Mulieribus Claris" de Bocaccio. Ulm c. 1474. Tomado de Wikipedia.

Cuando la leyenda ganó para su causa el respaldo de los prestigiosos Martín de Opava (forzado) y Tolomeo de Lucca (engañado), dejó de ser un simple relato popular para ser considerado como un hecho auténtico. Es entonces que manos anónimas “ponen al día” los manuscritos de otros autores antiguos, añadiendo el relato de la papisa Juana.
K) Un ejemplo de esto lo tenemos en la obra de Sigebert de Gembloux. Según nos decía Tolomeo, cuando él estudió este tema, el único texto histórico que lo mencionaba era el de Martín de Opava. De aquí podemos deducir que fue después del a. 1312 (año en que Tolomeo acabó su obra) cuando se interpoló esa leyenda en la obra de Sigebert.

Interpolación (después de 1312) en Sigebert de Gembloux, Chronica, en MGH, SS, t. 6. p. 470.
Papa Juan, inglés. Año 854.
Ioannes papa, anglicus. A. 854.
Corre el rumor que este Juan fue una mujer, lo cual solo lo sabía un allegado, el cual se acostó con ella. Y tras quedar grávida, parió, siendo papa.
Fama est hunc Iohannem foeminam fuisse, et uni soli familiari tantum cognitam, qui eam complexus est. Et gravius facta peperit, papa existens.
Por eso algunos no la enumeran entre los pontífices, porque su nombre no cuenta.
Quare eam inter pontifices non numerant quidam, ideo nomini numerum non facit.

L-M) Un último par de ejemplos de su difusión lo tenemos en la colección de relatos edificantes de Arnoldus Leodiensis, titulado “Alphabetum Narrationum” escrito a principios del s. XIV; y en la obra histórica del inquisidor Bernardo Gui.

Arnold de Lieja (s. XIV), Alphabetum Narrationum, ms. San Cugat 60 (s. XIV), f. 69v. También he usado el ms. M.ch.f.100 (s. XV- Universität Würzburg), f. 102v.
El papa era mujer. Tomado de las crónicas.
Papa mulier erat. Ex cronicis.
Cierta muchacha, jovencita, fue llevada con ropa varonil a Atenas por su amante.
Puella quedam, iuuencula, a quodam amasio suo, in habitu uirili Athenis ducta.
Tanto progresó en las diversas ciencias que nadie le igualaba.
Sic in diuersis scienciis profecit ut ullus ei par inueniretur.
Finalmente es elegida papa por unanimidad. Y en el papado es preñada por su amante.
Tandem in papam concorditer eligitur. Et in papatu ab amasio impregnatatur.
Pero ignorando el tiempo del parto, mientras iba de San Pedro al Laterano, angustiada, entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente parió. Y después de muerta, ahí mismo fue sepultada.
Uerum tempus partus ignorans, cum de sancto Petro in Lateranum tenderet angustiata inter Collessium et Sancti Clementis ecclesiam peperit. Et post mortua, idem est sepulta.
Y ya que el señor papa siempre evita aquella vía, se cree que lo hace por lo detestable del suceso. Y también por eso no se pone en el catálogo de los pontífices, siendo que era una mujer.
Et quia dominus papa semper uiam illam declinat, creditur quod propter facti detestationem hoc faciat. Nec etiam propter hoc ponitur in cathalogo pontificum, sic etiam uerum ad mulierem.


Bernardus Guidonis ( 1331), Flores Chronicorum. Ms. 8697, f. 40r-40v (BDH)
Juan, el inglés, de nación maguntino, después de León X rigió 2 años, 5 meses y 4 días. La sede quedó vacante un mes.
Iohannes, anglicus, nacione margantinus, post Leonem sedit annis II, mensibus V, diebus IIII. Uacauit sedes mense uno.
Este, según se afirma, fue una mujer, y siendo una jovencita fue llevada con ropa varonil a Atenas por su amante.
Hic, ut asseritur, femina fuit, et in puellari etate a quodam suo amasio in habitu uirili Athenis ducta.
Tanto progresó en las diversas ciencias que no había nadie igual a ella; hasta el punto que después, enseñando el trivium en Roma, tuvo a grandes maestros como discípulos.
Sic in diuersis scientiis profecit ut nullus par sibi inueniretur; adeo ut post, Rome triuium legens, magnos magistros discipulos haberet.
Y ya que en la Urbe gozaba de gran fama por su vida y su ciencia, es elegida al papado por unanimidad.
Et cum in Urbe in uita et in scientia magne opinionis esset in papatum concorditer eligitur.
Pero en el papado es preñada por su amante. Pero ignorando el tiempo del parto, mientras iba de San Pedro al Laterano, angustiada, parió entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente. Y después de muerta, según se dice, ahí mismo fue [enterrada].
Sed in papatu per suum familiarem impregnatur. Uerum tempus partus ignorans, cum de Sancto Petro in Lateranum tenderet angustiata inter Coliseum et Sancti Clementis ecclesiam peperit, et post mortua, ut dicitur, ibidem fuit *.
Y porque el señor papa evita aquella vía, muchos creen que lo hace porque detesta ese suceso. Y no se le ha puesto en el catálogo de pontífices a causa de su sexo femenino, que en esto es un impediimento.
Et quia dominus papa eandem uiam obliquat, creditur a plerisque quod propter detestationem facti hoc fiat. Nec ponitur in cathalogo summorum pontificum propter mulieris sexus, quantum ad hoc deformitatem.


Si comparamos los textos A-B-C de mitad del s. XIII (entrada 25/10/2014) con F-H-I de finales del s. XIII, vemos que estos últimos han añadido el nombre de la papisa, su origen, la duración de su gobierno, la explicación del examen genital y el desvío de las procesiones; vemos que han sustituido la época (825 en vez de no se sabe/1100), su oficio previo (maestro en vez de notario), la causa de su muerte (natural en vez de apedreada); vemos que han suprimido lo de la inscripción PPPPPP, la intervención del diablo y la explicación del “ayuno de la papisa”.
La recepción de la leyenda en los más altos círculos intelectuales de la Iglesia sirvió para que se difundiese con gran rapidez. Aunque en los escritos de historiadores se nota la preferencia por seleccionar las variantes menos escabrosas y maravillosas, sin embargo esos elementos, ya que son los que agradan más a los círculos populares, continuarán difundiéndose, tal como veremos más adelante.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Cuestiones sobre el "Liber Gestorum"


En nuestra anterior entrada anotamos brevemente que algunos afirmaron que esta obra no fue escrita originalmente en catalán sino en latín, y expusimos a grandes trazos como pudo ser la génesis de esta obra en su versión catalana y latina. Ahora quisiéramos detenernos en algunos de esos puntos; y para ello quiero tomar pie en los dos primeros autores que levantaron objeciones al respecto: Joseph Villarroya y Jaime Villanueva.

Joseph Villarroya en su “Colección de Cartas Histórico-Críticas en que se convence que el rey Don Jaime I de Aragón no fue el verdadero autor de la Crónica o Comentarios que corren a su nombre”, Valencia 1800, arremetió su argumentación de modo tan vehemente como ciega y débil. Veamos un par de ejemplos de entre lo poco que tiene cierta utilidad o al menos despierta curiosidad.
1) Tacha de anacronismo y prueba de falsedad el pasaje donde el rey, narrando su primer matrimonio (a. 1221), enumera a sus consejeros y especifica que dos de ellos han muerto, siendo que la muerte de dichos nobles ocurrió en 1229. (cap. 17, Ms. 1734, f. 8r):
..... y don G. de Moncada y don G. Ramón de Moncada, que murieron en Mallorca, y de otros que no recordamos.
.... e en G. de Muntcada et en G. Ramon de Muncada, qui moriren a Mallorques, e de altres qui a nos no membren.
Pero esto únicamente prueba que el rey escribió esos capítulos años más tarde, como indican sus mismas palabras: “y otros que no recordamos”, que no tienen sentido si fuesen escritas en la época misma que ocurrieron aquellos sucesos.
2) Narrando el pleito que tuvo su madre María de Montpellier y su segundo marido, que quería dejar el señorío a su hijo Guillermo IX de Montpelier que había tenido con su amante Inés de Castilla, se lee (cap. 3, Ms 1, f. 3r-3v):
Y llevaron su pleito ante el papa, el cual les dio sentencia, e incluso hay una decretal escrita de la sentencia del papa, el cual declaraba que aquellos que eran hijos de don G. de Montpellier y de doña Inés no eran de matrimonio legal, pues fueron procreados en adulterio, pues él tenía otra mujer. Y declaró que Montpellier fuese de la reina doña María y de nos que eramos su hijo.
E tengren tant son pleyt denant l'apostoli, qui els dona sentencia si que ni ach decretal escrita de la sentencia de l'apostoli qui iutiaua aquels qui eren fiyls de en G. Montpestler e de na Agnes que no eren de leyal coniugi, car eren feyts en adulteri, hauen altra muyler. E iutia que Montpeler fos de la reyna dona Maria e de nos qui erem son fiyl
Decoración en el f. 1r del ms 1 de la Universitat de Barcelona

Villarroya tacha este pasaje de falso porque en la mencionada decretal (Inocencio III: X. 4, 17, 13) no se dice expresamente que tal hijo fuese adulterino ni que el señorío de Montpellier les perteneciese. Pero la sustancia del relato es cierta, pues aunque no dice literalmente que es hijo adulterino, sin embargo dice expresamente que es ilegítimo, y dice expresamente que un hijo ilegítimo no tiene derecho a sucesión, con lo cual abría el paso del señorío para María, y para su hijo Jaime, que fue el fruto de su tercer matrimonio.

Siguió sus pasos fray Jaime Villanueva O. P., en su “Viage Literario á las Iglesias de España” (t. 18, Carta 129, p. 248-259), Madrid 1581, quien tuvo ocasión de hojear el ms 64, cuando se hallaba en la biblioteca de las Carmelitas Descalzas de Barcelona. Él saca las siguientes conclusiones:
1) Existían en el archivo real “algunas memorias en lemosín de los hechos de don Jaime” (p. 251), memorias que él imagina obra de diversos autores contemporáneos al rey Jaime.
2) A partir de esas obras Marsili escribió en latín una obra nueva y original.
3) Respecto al texto catalán, lanza esta hipótesis: “¿Qué diremos? ¿que entonces se forjó y zurció de los Comentarios latinos del P. Marsilio, poniendo en lemosín y en primera persona lo que aquel escritor dijo en tercera? Yo no lo afirmo; pero las sospechas son vehementes” (p. 258).
4) Afirma que “tengo por cierto que el rey don Jaime ni escribió esta su Crónica lemosina ni aun aquellas otras memorias que sirvieron a Marsilio de original” (p. 252). Para ello se basa en el argumento del silencio: ni el mismo Marsili ni Ramón Muntaner (historiador contemporáneo a Jaime I) mencionan explícitamente que el rey sea autor de dicha obra. Y entonces “antes de ese año 1343 nadie que sepamos conoció esta obra, escrita en nombre y persona del rey don Jaime I” (p. 257).

Vemos que ahora se admite la existencia de textos en catalán previos a Marsili, (pues reconoce que tantos detalles solo pudo darlos un testigo presencial, no Marsili); sin embargo se niega que sean los mismos que tenemos hoy, pues el texto catalán que hoy existe no sería otra cosa que una traducción del texto latino de Marsili. Y por último se niega que Jaime I sea autor ni de los textos perdidos que usó Marsili, ni evidentemente del texto catalán actual.
Sobre la autoría del texto y el silencio de sus contemporáneos al respecto hablaremos en otra entrada. Ahora quisiera que pensemos en el reto que significa demostrar: 1) que el texto catalán del ms 1 y el ms 1734 (de 1343 y 1380, los más antiguos que hoy existen) no son traducción del texto latino de Marsili (de 1314), sino al revés; 2) que estos textos catalanes son copia de un ejemplar similar, que fue el que usó Marsili.
En realidad ambas cuestiones son las dos caras de una misma moneda, pues nadie puede negar que el texto latino y el catalán son el mismo relato en distinta lengua. La duda solo puede surgir respecto a cuál es el original y cuál la traducción. Si la respuesta fuese favorable al texto latino, se abriría una segunda cuestión respecto a esos textos en lengua vulgar que se hallaban en el archivo real y que Marsili declara que usó para su edición. Pero si la respuesta es favorable al texto catalán, la cuestión queda cerrada, pues sería evidente que Marsili encontró en el archivo real un texto en catalán del cual son copia altamente fiel los ms 1 y 1734, además quedaría claro que no eran distintas obras, sino una sola obra ya acabada.
En nuestra anterior entrada ya abordamos esto desde el prólogo y colofón del mismo Marsili, en el que se muestra de modo indudable que su obra es traducción de una obra en lengua vulgar que se hallaba en el archivo real. En especial subrayo el modo de entender ciertos pasajes del prólogo (collecta, reducerentur, unum .. redderent codicem) que algunos entendieron como indicando diversidad de fuentes y un trabajo de elaboración creativa de Marsili, cuando lo que sugiere es un trabajo extra de poner orden en una obra no encuadernada, con hojas revueltas, sin divisiones ni títulos, con párrafos anotados al margen de página, etc.
Decoración del f. 182r del ms. 1 de la U. B.

Ahora quisiera iluminar las cuestiones arriba planteadas a través de la comparación del texto latino y el catalán. Quede claro que el grueso de ambos textos tiene un alto grado de concordia. Pero son los pasajes donde hay diferencias los que pueden ayudarnos a clarificar su jerarquía.
Las diferencias pueden dividirse en cuatro grandes grupos: añadidos, omisiones, distinta lectura y distinto orden.

Los añadidos o ampliaciones son reflexiones, explicaciones, datos extra o meros adornos retóricos: es el sello que en mayor o menor medida dejan los traductores. Antiguamente no existía la nota a pie de página, así que para explicar algo simplemente se agregaba en el texto. Pero el afán de protagonismo a veces llevaba a añadir sus propias reflexiones o nueva información que consideraba útil. Esto es fácil hallar en el texto de Marsili, y el lector que compare ambos textos rápidamente lo detectará por sí mismo. No me detengo en este punto.
Las omisiones pueden ser involuntarias, es decir por descuido se salta una palabra o un párrafo, o voluntarias, es decir por deseo de simplificar el relato. Las omisiones involuntarias son muy frecuentes en los manuscritos, pues lo largo del trabajo hacía que el copista bajase la atención y saltase palabras o párrafos, a veces páginas incluso. Tengamos en cuenta que tanto los textos catalanes como el latino son copias, y por ello es normal que cada cierto trecho veamos que uno u otro omite algo. Esto simplemente indica que eran seres humanos quienes los copiaron. Muy distinto es el caso de la omisión a propósito o simplificación, pues ello nos permite detectar al traductor que movido por la prisa diluye los relatos o frases complejas.
Un ejemplo de simplificación de Marsili lo vemos en este texto. Aquí no se trata de una omisión por descuido, sino que a propósito se ha suprimido la intervención del rey para simplificar el relato. En negrita la parte que falta en el texto latino (catalán: 133: 7-8; latín: 3: 10)
7. E dix Ferrando Dieç: “Senyor, io son aqui dels menors de uostre conseyl, mas, quesque us diga negu, a Morela anats, e manats alforrar los peons de Terol e de les aldeas, e que us siguen tant con poran e que lexen tots los serrons”.
10. Et Fernandus Didaci ait: “Domine, ego sum minor in consilio uestro, sed quicquid dicant alii, uersus Morellam iter facite, et precipite peditibus Turoli et aldearum quod ueniant post uos quantum potuerint, et quod omnes dimittant carrones et sarcinulas, et non tardent.
8. E nos entenem que deya ço que meylor era, car, enans deu hom atendre a les grans faenes que a les menors. E dix nos que pensassem de cuytar, que gran carrera hauia d'aquel loch tro a Morela.
* * * * * * * * * * * * * * * * * * *
* * * * * * * * * * * * * *
* * * * * * * * * * * *
Et festinate, quia magna uia nobis restat usque Morellam”.

Otro ejemplo de simplificación a propósito lo tenemos aquí, donde se ha quitado aquellos pasajes que introducían más complejidad al relato, pero se ha hecho de modo que no se note el corte. (catalán ; latín 3: 21-23):
2. E don Ferran Pereç de Pina, qui era cap de les guaytes, enuia ens missatge que don Blasco hi uolia entrar, e que manassem que faessen. E enuiam los a dir que, si entrar hi uolia, que no li lexassen entrar, e que uingues denant nos.
21. Et Fernandus Peres, qui erat caput excubiarum, significauit hoc regi per nuncium. Et recepit responsum quod si uellet ingredi in Morellam, non permitteret, sed ei diceret quod ad presentiam regis se citius presentaret.
3. E enans que nostre messatge fos la, don Blasco cuytaua se d'entrar con abans podia. E FFerran Pereç de Pina acosta's a ell e dix li: “¿Que sera, don Blasco?” E ell respos: “Uuyll entrar en Morela e manare con ho fassen e puys ire ueer el rey”.
22. Et * * * * * * dum Blasco festinaret ut ingrederetur, accessit ad eum Fernandus Peres de Pina et ait: “Quid erit hoc, Blasco?” Et ille: “Intrabo, inquit, in Morellam et ordinabo, inquit, que ibi facienda fuerint, et postea uisitabo regem”.
4. E en tant acosta's a ell, aquel que nos hauiem trames, a la orella e dix li que nos manauem que no li lexassen entrar. E dix li FFerran Pereç: “Don Blasco, lo rey uol que anets a ell”.
23. * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
Et dixit ei Fernandus Peres: “Rex precipit quod eatis et uideatis uos cum eo”.
Documento por el que se concede a Blasco de Alagón todo lo que conquiste en tierra de moros. Foto de la Universitat Jaume I. Campus Obert.

Los casos de distinta lectura suelen darse a causa del mal estado del ejemplar original, de la caligrafía dudosa, o la distinta interpretación de abreviaturas (muy frecuentes entonces). Esta comparación es más útil entre textos del mismo idioma, como veremos en la comparación de los textos catalanes más antiguos. Aquí pasamos por alto este punto.
Respecto al distinto orden de párrafos puede deberse a un error (raro), o al hecho que dichos párrafos estaban escritos en el prototipo al margen o al pie de página sin una clara indicación de cuál era su puesto exacto en el relato. Así Marsili lo ve y lo coloca en un lugar; el copista catalán viendo lo mismo, juzga de otro modo y lo coloca en otra posición. Y esto suele ocurrir porque la frase o sección se presta a ser intercambiada.
Por ejemplo en 134: 4 / 3: 16 vemos que su puesto no es ilógico en ninguno.
14. Et ascendit rex et peruenit usque ad montem paruulum qui apparuit in ascensu uersus Morellam. * * * * * * * * Et expectauit familiam uenientem.
4. E puiam la costa. E fo a I puget que se feya en la costa de Morela, e meteren li puys nom “Pug del Rey”. E estiguem aqui esperan la companya que uenia.
15. Et disposuit rex equestres excubias et pedestres, ut nullus intrare ualeat uel exire usque ad sequentem diem, quum deliberassent quod facere oporteret.
5. E apareyllam nostres guaytes a caual e a peu, que nuyl hom no pogues entrar ne exir tro en l'altre dia que haguessem nostre acort.
16. Et tota illa nocte remansit rex in illo monticulo, unde et postea nomen assumpsit et dictus est “Podius Regis”.
6. E iaguem tota la nuyt en aquel pug * * * * * * * * * *.

En el siguiente cuadro tenemos los temas tratados en los cap. 127-128 del Llibre. En la columna de la derecha vemos el orden de esos mismos temas en el texto latino (tercera parte, cap. 1 y 2). En negrita los textos en distinto orden. El + indica un texto ampliado. El pasaje de Liber 2, 6 no aparece porque es un añadido de Marsili.

Nacimiento del proyecto de conquistar el reino de Valencia
127, 1
127, 2
127, 3
127, 4
127, 5
Jaime en Alcañiz con el Maestre del Temple y don Blasco
El Maestre sugiere conquistar Valencia
El Maestre pide que Blasco de su opinión
Blasco dice que dirá todo lo que sabe
Jaime ruega que le diga por dónde entrar primero
1, 2
1, 3
1, 4
1, 5
2, 7
Intervención de Blasco
128, 1
128, 2-3
128, 4
128, 5
128, 6-7
Es acertado proyectar conquistar Valencia que está a las puertas
Valencia es la mejor tierra; él estuvo ahí algo más de 2 años
El reino de Valencia tiene una extensión de 7 jornadas
Dios lo quiere y será lo mejor que conquiste
Blasco aconseja no sitiar un poderoso castillo sino Burriana
1, 6
1, 7-8+
1, 10+
1, 9
2, 8-9
128, 8
129, 1
El Mestre corrobora que Burriana es fácil de conquistar
Jaime tiene por bueno el consejo de Blasco y lo aprueba
2, 10
2, 1
Intervención de Jaime I
129, 2-3/ 130, 1
130, 2-3
130, 4
130, 5
130, 6
131, 1-2
Jaime recuerda una anécdota cuando estuvo en Cap de Pera
Proyecto de nueva boda con la hija del rey de Hungría
Proyecta llevar tropas por tierra y mar contra Burriana
Una vez conquistada Burriana, llevará ahí a la reina
Al quedar aisladas y sin víveres se rendirán otras ciudades
Después ocupara El Puig y sitiará Valencia
2, 2-5
2, 11-12
2, 13
2, 14
2, 15
2, 16-17
131, 3 Blasco y el Maestre aprueban. 2, 18

Conclusión: Las ampliaciones y omisiones confirman por vía positiva y negativa la mayor jerarquía del texto catalán, del cual es traducción el texto latino.
Los casos de distinto orden confirman como tanto el texto latino como el catalán bebieron en último término de un mismo prototipo que estaba en cierto desorden, quizás en cuanto no encuadernado, y estaba redactado de modo confuso en algunos pasajes. Todo esto confirma a su vez el modo cómo debe entenderse el trabajo editorial que realizó Marsili y que él describe en su prólogo y colofón.