miércoles, 4 de diciembre de 2013

La Leyenda de santa Bárbara


La palabra “leyenda” proviene del término latino legenda (gerundivo neutro plural de legere), que textualmente significa más o menos “lo que se debe leer”. El término adquirió vida propia en la Edad Media, cuando se utilizó en las rúbricas de los textos litúrgicos para indicar cuáles eran las lecturas de la vida de los santos “que se debían leer” cada día. El llamado “Oficio de Lectura” era una especie de florilegio de escritos de los santos y vidas de los mártires principalmente, el cual fue introduciéndose en la “Liturgia de las Horas”, que era el ciclo de oraciones que marcaba el ritmo diario de conventos y catedrales (y ellas eran parte esencial en la Europa medieval).
La popularidad de los santos y la humana curiosidad sin duda contribuyeron a que cada vez se diera más espacio a los relatos sobre vidas, milagros y martirios de los santos. Aunque ya en los más antiguos escritores cristianos encontramos relatos sobre algunos mártires, sin embargo fue en Bizancio donde surgió la primera gran “fábrica” de estos relatos, donde la fantasía oriental, hiperbólica por tradición, fue supliendo lo que los datos no ofrecían. Así, a partir de los recuerdos de tantos mártires que sufrieron y murieron bajo las múltiples persecuciones romanas, en donde quizás apenas se recordaba unos nombres y unos pocos datos sobre su muerte, la fantasía popular fue construyendo relatos pormenorizados, con diálogos y diversos personajes. Además se estableció una especie de “competencia del dolor”: más grande o digno parecía el santo que más hubiese sufrido; por lo tanto no bastaba con que la tradición afirmase que había sido decapitado o crucificado: para destacar entre los demás el juglar debía hacer pasar a su santo por una serie de penurias, de modo que a veces debía hacer intervenir a Dios para sanar las heridas o devolver los miembros y que el santo pudiese continuar afrontando los nuevos tormentos que su imaginación dictaba.
Este deseo de magnificar la capacidad de sufrimiento del santo y detenerse en detalles escabrosos produjo que esos relatos adquiriesen un tinte macabro. El relato de una persona que es torturada y asesinada no puede ser plato fácil, sin embargo la literatura cristiana ya tenía el ejemplo de sobriedad de los evangelios al narrar la pasión de Jesucristo, o los escritos de los primeros padres, como leemos en Eusebio de Cesarea: “sería superfluo dar sus nombres, pero has de saber que hombres y mujeres, jóvenes y viejos, doncellas y madres, soldados y civiles, de toda raza y edad, algunos a través de azotes y fuego, otros por la espada, han conseguido la victoria y recibido sus coronas”. (Historia Eclesiástica, VII, 11, 20). Pero la sobriedad de los primeros escritores cristianos no fue imitada por aquellos que fraguaban relatos de mártires y solo quería dejar boquiabiertos a sus ingenuos lectores.
Cuando estos relatos llegaron a Europa encontraron rápida y entusiasta acogida, siendo objeto de distintas colecciones, que parecen haber sido escritas en colaboración por Walt Disney y Quentin Tarantino, pues ahí se mezcla los más altos vuelos de ingenua fantasía con actos sangrientos y violentos, que a la vez que horrorizan a la audiencia (ayer como hoy) al mismo tiempo que la atraen. Estos dos elementos seguramente echan bastante luz sobre algunos aspectos de la cultura y la literatura occidental de los siglos siguientes hasta hoy.

Ilustración del Catalogus Sanctorum, f. 4, edición Lugdunum1543.

Todos esos elementos se dan en la leyenda de santa Bárbara, que fue una de las santas más populares en la Edad Media, y su devoción se mantiene muy extendida, incluso en el mundo anglosajón. Al leer su historia comprendemos porque es patrona de los mineros, ingenieros, bomberos y artilleros, y porque se invoca su protección contra los rayos.
A continuación una de las versiones más populares de su historia.

Petrus de Natalibus, Catalogus Sanctorum et Gestorum Eorum, lib. 1, cap. 25, Vicenza 1493 (BDH p. 20)
La virgen Bárbara fue martirizada en la ciudad de Nicomedia, en tiempos del emperador Maximiano bajo el gobernador Marciano. Su padre, llamado Dióscoro, pagano y noble de la ciudad, tras construir una alta torre, encerró ahí a su bellísima hija Bárbara para que no sea vista por los hombres. Y aunque muchos la habían pedido en matrimonio, ella, ya cristiana en el alma, inspirada divinamente negaba su consentimiento.
Barbara uirgo passa est in ciuitate Nicomedie, tempore Maximiani imperatoris sub preside Martiano. Cuius pater, Dioscorus nomine, eiusdem ciuitatis nobilis et paganus, turri excelsa fabricata, filiam pulcherrimam Barbaram intromisit ne ab hominibus uideretur. Cumque plurimi eam in coniugium peterent, illa, iam animo christiana, diuinitus inspirata consensum denegabat.
Y aunque el padre había ordenado a los obreros hacer dos ventanas en las termas que había construido en la torre, cuando él se fue, Bárbara hizo erigir una tercera.
Et dum pater in balneo quod edificabatur in turri, iussisset ab artificibus duas fieri fenestras, eo discedente, Barbara tertia erigi fecit.
Y bajando ella a las termas y pintando en el mármol con el dedo la señal de la cruz, de inmediato apareció en la piedra la señal de la cruz como si hubiese sido esculpida con hierro. De igual modo también en la piedra se imprimieron las huellas de sus pies.
Et descendens in balneum depingensque digito in marmore crucis signum, mox in petra signum crucis apparuit acsi ferro sculptum esset. Similiter in et silicie uestigia pedum illius impressa sunt.
Y entrando la joven en una piscina llena de agua, oró para que se santificase el agua, y sumergiendo su cuerpo, ella misma se bautizó en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Luego, tras salir del agua, subiendo a la torre, escupió al rostro de los ídolos y, mirando al cielo, adoró al Dios verdadero.
Et descendens puella in concam inundantibus aquis, orauit ut sanctificaretur aqua, et submergens corpus se ipsam baptizauit in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Egressa igitur de aqua, turrem conscendens, in idolorum facies conspuit et, respiciens in celum, Deum uerum adorauit.
Luego, al volver el padre e interrogarla de porqué había ordenado hacer tres ventanas en las termas, escuchó de ella: “Porque son tres los que iluminan el mundo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”. Al oír eso el padre, tras coger su espada, la persiguió para matarla. Ella al huir y quedar atrapada al pie de una montaña, oró al Señor y, partida la roca, el monte dividido por el medio acogió a la virgen y la arrojó por el otro lado.
Rediens ergo pater et eam interrogans cur tres fenestras in balneo fieri iusserat, audiuit ab ea: “Quia tres sunt qui mundum illuminant, Pater et Filius et Spiritus Sanctus”. Quod audiens pater, arrepto gladio, eam insequitur ut occideret illam. Que dum fugeret et a montis crepidine preclusa artaretur, orauit ad Dominum et, scisso lapide, mons per medium diuisus uirginem suscepit et ad aliam partem eiecit.
Mientras subía el padre hasta ahí, habiendo preguntado a dos pastores que apacentaban sus rebaños, si habían visto a la joven fugitiva, uno de ellos, deseando salvarla, lo negó con juramento; pero el otro, queriendo que muriese, la señaló con el dedo. Y de inmediato él y sus ovejas se convirtieron en piedras, que permanecen ahí hasta el presente.
Quo dum pater ascendens, duos pastores greges pascentes, interrogasset an puellam fugientem uidissent, unus eorum cum iuramento negauit, eam saluare cupiens; alter uero ipsam digito ostendit, eam occidi uolens. Moxque ipse cum pecoribus suis in lapides conuersi sunt, usque in presens ibi manentes.
El padre, tras capturarla, arrastrarla de los cabellos y golpearla duramente, al día siguiente la entregó al gobernador Marciano para que la castigase. Y habiendo ella confesado a Cristo y respondido que los ídolos de los paganos eran demonios, el gobernador ordenó desnudarla y golpearla con nervios crudos y frotar sus heridas con sacos de cilicio. Después fue puesta en la cárcel con los pies sujetos a un cepo; ahí es confortada por el Señor que se le apareció de noche y sus heridas son cerradas.
Quam pater apprehensam et per capillos tractam et durissime cesam, Martiano presidi die sequenti tradidit puniendam. Et dum Christum confiteretur et idola gentium demonia esse contestaretur, iussit eam preses spoliatam et crudis neruis cedi, ac cilicinis saccis plagas eius extergi. Deinde carceri immissam pedibus in ligno constringi; ubi Domino sibi noctu apparente confortatur ipsiusque uulnera consolidantur.
Al día siguiente habiéndola el gobernador confiado a la piedad de los dioses y habiéndose reído la virgen de su locura, ordenó que se la colgase de los pies, se le rasgase los costados con ganchos y se le aplicasen velas ardientes. Además le golpearon la cabeza con martillos hasta que derramó por tierra abundante sangre de la nariz. Luego hizo cortarle los pezones y fue conducida desnuda por la ciudad.
Quod dum die sequenti preses deorum pietati ascriberet et uirgo eius insaniam derideret, iussit eam uersis pedibus suspendi, et latera eius unguibus radi atque ardentes lampades applicari. Insuper et caput malleis contundi donec de naribus ipsius sanguis abunde stillaret in terram. Deinde mammillas fecit precidi ipsamque nudam per ciuitatem circunduci.
Habiendo orado al Señor, mientras era llevada así, un ángel se le apareció, envolvió su cuerpo desnudo con una estola blanca, le devolvió los pezones y sanó todas sus llagas. Cuando el gobernador supo aquello, lleno de una rabia descontrolada, mandó decapitarla.
Conduciéndola su padre al monte donde la había capturado, con sus propias manos le cortó la cabeza, y de inmediato él fue consumido por un fuego celestial.
Dum autem sic ducta orasset ad Dominum, angelus sibi apparens denudatum corpus eius candida stola contexit, et mammillis restitutis plagas omnes sanauit. Quod dum preses cerneret, furore nimio repletus, eam decollari mandauit.
Quam pater ad montem ubi eam comprehenderat adducens, caput eiusdem manibus propriis amputauit, moxque ab igne celesti consumptus est.
El cuerpo de la virgen fue sepultado por Valentiano, un cristiano de Nicomedia, en el segundo día antes de las nonas de diciembre, y pasado el tiempo fue trasladado de ahí a Constantinopla.
Después fue llevado a Venecia por algunos nobles venecianos. Se dice que reposa en la iglesia de Santa María de los frailes crucíferos.
Corpus autem uirginis a Valentiano, quodam christiano Nicomedie, sepultum est, die secundo nonas decembris, indeque temporis processu Constantinopolim translatum.
Postmodum a uenetis quibusdam nobilibus Venetias delatum. Requiescere dicitur in ecclesia Sancte Marie cruciferorum.



viernes, 8 de noviembre de 2013

Savonarola: Infelix ego


El fraile dominico Jerónimo Savonarola (1452 – 1498) es uno de los personajes más polifacéticos del renacimiento florentino. Por un lado fue un hombre de profunda religiosidad y que encendía los corazones de sus oyentes con sus prédicas eficaces que iban desde la tierna devoción a Cristo hasta furibundas visiones apocalípticas y denuncias de la corrupción del clero. Pero no se contentaba con tocar las almas, sino que fustigó las desigualdades sociales y los abusos contra los pobres; y cuando se presentó la ocasión, no dudó en empujar a sus conciudadanos a convertir Florencia en una república cristiana (1494 – 1498) llamada a convertirse en la “Nueva Jerusalén”. Además fue un prolífico escritor y nos han llegado decenas de obras suyas. Su extraordinaria personalidad dejó su huella no solo entre el pueblo simple sino también impresionó a pensadores como Pico della Mirandola y Marsilio Ficino, así como a grandes artistas como Botticcelli y Miguel Angel, y algunos de sus inspirados poemas, musicalizados por grandes músicos como Josquin des Prez, se convirtieron en grandes “éxitos” de la época. Naturalmente la huella más profunda fue en el pensamiento religioso, pues pocas décadas tras su muerte Europa sería transformada para siempre con la Reforma protestante, que se inició recogiendo la bandera de Savonarola de una Iglesia más espiritual.
Mientras que la edición de Juan Poggio lo representa como un hereje engañado por el demonio, en cambio la ilustración de sus meditaciones sobre el Miserere lo muestra como fraile devoto.
El asombroso vuelo de Savonarola terminó de modo brusco y trágico el año 1498. Aunque tenía poderosos enemigos dentro y fuera de Florencia, sin embargo la ocasión surgió de un hecho extravagante: un fraile franciscano retó a Savonarola a caminar a través del fuego para demostrar la veracidad de su misión. El reto fue recogido por un fraile dominico, y se preparó una hoguera ante todo el pueblo como testigo. Finalmente ambos contendientes pusieron múltiples condiciones y la ordalía no se llevó a cabo. El pueblo quedó decepcionado y los enemigos de Savonarola cogieron la ocasión para hacer estallar una revuelta: el fraile fue apresado y puesto en cadenas en el Palazzo Vecchio de Florencia. Sometido a la terrible tortura de la garrucha (la víctima era izada en alto de las muñecas, con las manos atadas a la espalda, para dislocarle los brazos), Savonarola, que era de frágil contextura, no pudo soportarla y aceptó declararse culpable de todo y renegar de su causa.
El acta oficial del proceso, según la edición de Juan Poggio, dice al respecto:
El día 09 del presente mes de abril, el antedicho fray Jerónimo fue interrogado y examinado arriba en el aula Baroncelli, primero con palabras, luego con amenazas, después con tortura; y ese día en dos ocasiones se le sometió 3 veces y medio a garrucha.
Después de esto, los días 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, fue interrogado sobre los mismos temas con palabras y dándole ánimos, sin ninguna tortura ni lesión alguna del cuerpo.
Y aunque todos los días variase en algunos puntos y dijese a veces de una manera y a veces de otra, sin embargo el día 18, interrogado de nuevo con palabras y sin tortura ni lesión corporal, confesó y declaró todo lo que se contiene en el presente atestado.
Die ix presentis mensis Aprilis dictus frater Hieronimus fuit interrogatus et examinatus superius in aula Baroncelli, primo verbis, post minis, postea cum tortura, et habuit dicto die in duabus vicibus tractus iii et medium de fune.
Post hec diebus xi, xii, xiii, xiiii, xv, xvi, xvii fuit singulis examinatus circa easdem res cum verbis et confortationibus, sine aliquo tormento aut lesione aliqua corporis.
Et quamquam in omnibus diebus in aliquibus rebus variasset et diceret quandoque vno, quandoque alio modis, Nihilominus die xviii, interrogatus denuo verbis et sine tortura aut lesione corporis, confessus est et affirmauit quod et quantum in dicto examine continetur.
Contra fratrem Hieronymum heresiarcham libellus et processus, Iohannes Poggius Florentinus, 1498, en la Wolfenbütteler Digitale Bibliothek.


El derrumbe del líder cayó como un jarro de agua fría sobre sus seguidores que todavía esperaban un desenlace maravilloso. Así lo relata en italiano antiguo un testigo presencial:
Y el día 19 de abril de 1498, se leyó en el Consejo, en la sala principal, la confesión de fray Jerónimo, que él había escrito con su puño, al cual pensábamos que era un profeta, y que confesaba no ser profeta, y que no recibió de Dios las cosas que predicaba; y confesó que muchas cosas ocurridas durante el curso de sus prédicas eran lo contrario de lo que nos daba a entender. Y yo estaba oyendo leer tal confesión; y de ello me maravillaba y estaba estupefacto y sorprendido.
E a dì 19 d'aprile 1498, si lese in Consiglio, nella sala grande, el processo di frate Girolamo, ch'egli aveva scritto di sua mano, el quale noi tenevamo che fussi profeta, el quale confessava no'essere profeta, e non aveva da Dio le cose che predicava; e confessò molti casi occorsi nel processo delle sue predicazioni essere el contrario di quello ci dava ad intendere. E io mi trovai a udire leggere tale processo; onde mi maravigliavo e stavo stupefatto e in ammirazione.
Diario Fiorentino dal 1450 al 1516 di Luca Landucci; continuato da un anonimo fino al 1542, editado por Iodoco del Badia, Firenze 1883, p. 173.


En los días siguientes intentó echarse atrás, pero fue incapaz de enfrentar la tortura y ratificó su confesión y fue sentenciado a muerte. Al amanecer del 23 de mayo, en la plaza de la Señoría de Florencia, él y otros dos frailes fueron ahorcados, luego sus cadáveres fueron incinerados y sus cenizas esparcidas en el río Arno.
Cuadro de autor anónimo contemporáneo a los hechos que muestra la ejecución de Savonarola y sus dos compañeros.

En esos primeros días de mayo todavía tuvo tiempo en la cárcel para escribir una meditación titulada “Infelix ego”, sobre el salmo 51(Miserere) y dejó a medias otra titulada “Tristitia obsedit me” (= la tristeza me oprime), sobre el salmo 30.
A continuación les ofrezco el inicio del “Infelix ego”, una memorable pieza religiosa, que expresa con vigor su propia experiencia de desamparo, culpa y confianza en el perdón divino.

Desgraciado de mi, despojado del auxilio de todos,
que he ofendido el cielo y la tierra.
¿A dónde iré? ¿A quién me volveré? ¿En quién
me refugiaré? ¿Quién se apiadará de mí?

Al cielo no me atrevo a alzar los ojos,
porque le he ofendido gravemente.
En la tierra no encuentro refugio,
porque fui escándalo para ella.

¿Qué haré entonces? ¿Perderé la esperanza?
¡De ningún modo!

Misericordioso es Dios, piadoso es mi salvador.
Pues solo Dios es mi refugio.
Él no despreciará su obra;
no rechazará su imagen.

A Ti, pues, piadosísimo Dios,
triste y culpable vengo.
Por que solo Tú eres mi esperanza;
Tú, mi único refugio.

¿Pero qué te diré,
si no me atrevo ni a levantar la mirada?
Derramaré palabras de dolor;
imploraré tu misericordia: [eso] diré.
Infelix ego omnium auxilio destitutus,
qui celum terramque offendi.
Quo ibo? Quo me vertam? Ad quem
confugiam? Quis mei miserebitur?

Ad celum oculos leuare non audeo,
quia ei grauiter peccaui.
In terra refugium non inuenio,
quia ei scandalum fui.

Quid igitur faciam? Desperabo?
Absit !

Misericors est Deus, pius est saluator meus.
Solus igitur Deus refugium meum.
Ipse non despiciet opus suum;
non repellet imaginem suam.

Ad te, igitur, piissime Deus,
tristis ac merens venio.
Quoniam tu solus spes mea;
tu solus refugium meum.

Quid autem dicam tibi,
cum oculos leuare non audeam?
Verba doloris effundam; misericordiam
tuam implorabo: dicam.

Jerónimo Savonarola, Expositio ac meditatio in Psalmum Miserere, folio 3r, Auguste – Froschauer, 1499.


miércoles, 9 de octubre de 2013

Aureum Opus: un tesoro de la Valencia medieval

El año 1515 el notario valenciano Luis Alanya publicó una monumental recopilación de los "privilegios" de Valencia dictados desde tiempos de Jaime I, el Conquistador (s. XIII) hasta el entonces reinante Fernando, el Católico, a la cual tituló "Aureum Opus" (= el libro de oro).
Mientras que los "fueros" de Valencia eran un conjunto de normas (mezcla de constitución, código civil, penal, comercial, municipal, todo en uno) dictadas por el rey, con la presencia y consenso de las Cortes, y por lo general escritas en valenciano (una costumbre introducida por el primer rey cristiano de Valencia, Jaime I, que quería que el pueblo entendiese las leyes que lo regían), en cambio los "privilegios" eran dictados por el rey a petición de los interesados (una ciudad, un gremio, la Iglesia, funcionarios, nobles, etc), siendo normas, como su nombre lo indica, que establecían un trato más benigno o favorable para el beneficiario, como exención de impuestos, capacidad de crear nuevos impuestos, mayores poderes en materia judicial, inmunidad, etc. Estos "privilegios", ya que eran fruto de una negociación con la cancillería del rey, solían estar escritos en latín.
Ya que todos los reyes, si querían la obediencia de Valencia, debían jurar respetar los "fueros y privilegios del reino de Valencia", podemos decir que existía una especie de rudimentaria "monarquía parlamentaria", y por eso con razón se dice que los "fueros" y los "privilegios" eran las dos columnas del derecho medieval valenciano.
El origen de este peculiar sistema legal está en las tensiones de poder entre el rey Jaime I y los poderosos nobles aragoneses que le apoyaron en la conquista del reino musulmán de Valencia. El rey, que además de estratega militar también era un hábil político, en lugar de convertir Valencia en una extensión del reino de Aragón y entregarla al señorío de los nobles, lo conservó, en el plano jurídico, como un reino independiente, cuya corona le pertenecía a él y sus sucesores, pero que se regía por sus propias leyes. Esta solución establecía un complicado equilibrio entre el poder del rey de Aragón y las prósperas ciudades valencianas, mientras que dejaba con las manos vacías a los nobles, que era el principal objetivo de Jaime I, que ya había sufrido varias revueltas (1220, 1223, 1227) de los ambiciosos e intrigantes nobles aragoneses y catalanes.
De ahí en adelante la relación de Valencia con la corona de Aragón será un constante "tira y afloja": por un lado el próspero comercio valenciano debía llenar generosamente las siempre sedientas arcas de la corona, pero por otro lado el rey debía conceder fueros, libertades y privilegios a Valencia: cuando el rey era fuerte quitaba privilegios e imponía cargas; cuando era débil debía dar exenciones para contar con la ayuda económica de Valencia.
Esta relación fue relativamente favorable para ambos hasta que a finales del s. XV entraron en escena Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, los cuales fueron concentrando, poco a poco, todo el poder en sus manos. Primero fueron los nobles castellanos quienes vieron drásticamente recortadas sus prerrogativas; luego les llegó el turno a las ciudades mediterráneas.
En ese contexto se entiende que bajo los auspicios del consejo municipal de Valencia (traducido en un préstamo de 200 ducados de oro) Luis Alanya se esforzase en recopilar todos los "privilegios", que se hallaban dispersos en los archivos de distintas ciudades e instituciones. Unas décadas antes ya se había publicado una compilación de todos los "fueros" de Valencia (imprenta de Lambert Palmart, 1482). Ahora el Aureum Opus de Alanya, con su exposición continuada de todos los privilegios concedidos desde la fundación del reino hasta el tiempo del mismo Fernando, el Católico, formaba un impresionante alegato histórico y jurídico a favor de un sistema que la corona de Aragón ya comenzaba a mirar con fastidio. Por eso no debió ser casualidad que unos años más tarde el infeliz Alanya fuese procesado y condenado por la Inquisición (1518).
¿Qué ocurrió después? Con el descubrimiento de América, el auge del comercio atlántico, además de la expulsión de judíos y moriscos (que le causó un irreparable daño demográfico y económico), Valencia entró en decadencia económica y se quedó sin medios para negociar sus libertades. Se sucedieron varias revueltas y guerras, siempre de signo negativo para Valencia, hasta que en la nefasta Guerra de Sucesión Española (1701 - 1714) el rey de España Felipe V promulgó los "Decretos de Nueva Planta" (1702) que consagraban el absolutismo monárquico y hacían desaparecer para siempre el Reino de Valencia.
El Aureum Opus es pues un auténtico tesoro de derecho medieval y páginas de historia: leyendo sus páginas vuelven a tomar vida sus carpinteros, tintoreros de telas, cambistas de moneda, usureros judíos, las apuestas de dados, la "llamada a la oración" de las mezquitas, los transportistas de vino, la pesca en la Albufera, los cobradores de peaje, corsarios que amenazan sus costas y abogados, notarios y escribanos que se amontonan en sus tribunales.

Aunque en Internet se pude consultar libremente dos ediciones facsímiles (una en Google Books de un ejemplar con muchas marcas, subrayados y una digitalización a veces deficiente, y otra en la Biblioteca Digital Valenciana de un ejemplar limpio y una digitalización de calidad pero con omisión de algunos folios), sin embargo está obra no tiene todavía una edición crítica y solo existe una traducción al castellano, que no es accesible en Internet, sino en pocas bibliotecas. Por todo ello esta obra sigue estando en gran medida oculta, no solo para el público en general, sino incluso hasta cierto punto para los estudiosos de la historia y el derecho medieval.
Ilustración de Jaime I, el Conquistador, en el Aureum Opus.

Estaba reflexionando acerca de qué texto seleccionar de una obra tan amplia y variada, cuando escuché que el Ayuntamiento de Valencia acababa de promulgar la centésima normativa contra la prostitución callejera, un problema de todas las ciudades modernas ..... pero también de las medievales, como veremos a continuación, en esta orden de Jaime II, el Justo, al justicia (juez supremo) de Valencia.

Jaime, por gracia de Dios rey de Aragón, Valencia, etc., a su fiel justicia de Valencia, el actual y quien lo fuese en otro tiempo, salud y gracia.
Iacobus, Dei gratia rex Aragonum, Valentie et cetera, fideli suo iusticie Valentie, presenti et qui pro tempore fuerit, salutem et gratiam.
Ha llegado a nuestros oídos que en dicha ciudad de Valencia moran muchísimos proxenetas y prostitutas y que no se avergüenzan de ejercer públicamente sus actos nefastos.
Ad nostrum peruenit auditum quod in dicta ciuitate Valentie quam plures lenones et lene comorantur et nepharios actus suos exercere publice non verentur.
Y, ya que se debe evitar el contacto de tales personas, que ofrecen e inducen a actos indecentes y malvados, os decimos y mandamos expresamente que se notifique públicamente por el pregón a todos y cada uno de los proxenetas y prostitutas públicas residentes en dicha ciudad que dentro de cierto plazo, fijado por vos a ellos, salgan de dicha ciudad de Valencia y sus términos. Y que no osen o pretendan permanecer o morar ahí ejerciendo su antedicho oficio, bajo pena de azotes.
Cum autem personarum huiusmodi qui facinorosos et incestuosos actus preparant et inducunt, sit participatio euitanda, vobis dicimus et mandamus expresse quatenus iniungari publice per preconem vniuersis et singulis lenonibus et lenis publicis in dicta ciuitate residentibus quod infra certum tempus, per vos eis perfigendum, exeant a dicta ciuitate Valentie et eius terminis. Nec inibi remanere seu morari exercendo dictum suum officium audeant seu presumant, sub pena flagellorum.
Y si quizás, entre dicho bando y el plazo a ellos asignado, fuesen hallados en dicha ciudad o sus términos practicando la prostitución pública, que se le destierre de ahí de inmediato tras los azotes.
Et si forte intra dictam preconitzationem et tempus eius assignatum reperti fuerint in dicta ciuitate vel eius terminis vtendo publice lenocinio, expellantur ab inde protinus flagellis.
Además, ya que hemos sabido que muchos sarracenos se atreven a frecuentar a mujeres cristianas meretrices en tabernas y otros lugares de mala fama, de lo cual surge la ocasión y puede producirse entre ellos un coito ilícito y maldito, queremos que prohibáis tales cosas y hagáis pregonar y diligentemente vigilar para que en lo sucesivo no se pretenda hacerlo por ningún sarraceno o por las antedichas mujeres.
Preterea, cum intellexerimus quod plerumque sarraceni in tabernis et aliis locis suspectis cum mulieribus christianis meretricibus conuersari presumunt, ex quo prebetur materia et potest subsequi illicitus et damnatus cohitus inter eos, volumus quod similiter inhibeatis et preconitzari faciatis ac diligentissime custodiri, ne de cetero per sarracenos aliquos vel mulieres predictas fieri presumatur.
Y si los sarracenos o las mujeres intentasen actuar contra esto, después que por vos haya sido prohibido como se ha dicho, castigad a esos sarracenos y mujeres con la susodicha pena de azotes, para que en ellos se haga ejemplo para los otros, haciéndolo de tal modo que vos no podáis ser tachado de negligencia.
Et siqui sarraceni seu mulieres contra hoc facere presumpserint postquam per vos prohibitum fuerit vt est dictum, pena flagellorum predicta puniatis eosdem sarracenos et mulieres, vt sit aliis in exemplum in hiis taliter vos habendo quod non possitis de negligentia reprehendi.
Así pues Nos, por la presente, mandamos al procurador y al baile general de dicho reino de Valencia o sus lugartenientes, presentes y quienes estuviesen en otro tiempo, que mantengan lo antedicho, lo cumplan y lo hagan cumplir, tal como se ha descrito arriba.
Nos enim per presentes mandamus procuratori ac baiulo generali dicti regni Valentie vel eorum locumtenentibus, presentibus et qui pro tempore fuerint, quod predicta teneant, obseruent ac obseruari faciant, vt superius est expressum.
Dado en Valencia el día 5º antes de los idus de mayo en el año del Señor de 1311.
Datum Valentie, V idus madii, anno Domini MCCCXI.


Ya que el 9 de octubre se celebra el Día de la Comunidad Valenciana, sirva esto como homenaje para esta hermosa tierra que me ha acogido. Próximamente colocaré aquí un enlace a una página web que voy a crear para que podamos conocer mejor esta obra.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Merlín: mago, profeta e ingeniero

Desde principios del s. V, mientras el imperio romano se derrumbaba en Europa continental, también la Britania romana, abandonada a su suerte, se fue hundiendo, por la anarquía local, por las incursiones de los temidos pictos del norte y por la aplastante invasión de los sajones. Al final de este proceso de descomposición surgieron decenas de pequeños reinos efímeros que vivieron en constante guerras y alianzas con sus vecinos. Poquísimos e insuficientes son los testimonios escritos que existen de esta época turbulenta, que con razón es llamada "la Edad Oscura" de Inglaterra, hasta el punto que los historiadores reconocen su incapacidad para fijar con seguridad una cronología de los hechos y personajes de ese siglo y el siguiente.
Precisamente en este período nebuloso es cuando aparece la figura de Merlín. Aunque parece que hubieron distintos antiguos relatos, sin embargo fue recién en el s. XII cuando Geoffrey de Monmouth ( 1155) forjó las líneas básicas del personaje, primero en un breve escrito titulado Prophetiae Merlini, que luego fue incorporado en gran parte a su más extensa Historia Regum Britanniae, en la que añade otras muchas anécdotas y hazañas de Merlín, y finalmente en un poema en hexámetro titulado Vita Merlini.
Investigando en estos escritos los estudiosos creen entrever diversos personajes (algunos históricos) y motivos del folclore del norte de Inglaterra que habrían sido fusionados y re-elaborados según las tradiciones del sur, o por el mismo Geoffrey o por otros antes que él. Incluso muchos creen que el nombre "Merlinus" fue acuñado por Geoffrey, pues el usual equivalente galo "Myrddin", aunque testimoniado por escrito en el s. XIII y que quizás se remonta al s. X, sin embargo nunca fue usado como nombre personal durante la Edad Media y en general nunca se usó, fuera de las leyendas sobre el rey Arturo, hasta el s. XVII.
Merlín, junto con otros personajes del ciclo artúrico, rápidamente se volvió muy popular y en cada región se fueron añadiendo nuevas anécdotas o características, exaltándolo sobre todo como profeta. De hecho en la España cristiana medieval corrieron muchas profecías atribuidas a Merlín en las que se anunciaba la llegada de un rey mesiánico que expulsaría a los moros y prepararía al pueblo para el fin del mundo.

El primer dibujo de Stonehengen: un gigante ayuda a Merlín a recolocar las enormes piedras. Ilustración del ms Egerton 3028, f. 30, una traducción en verso francés de la Historia Regum Britanniae, en la British Library.

A continuación os presento unos fragmentos (para no alargar demasiado) de una anécdota de Merlín como hábil ingeniero: el rey de los bretones, Aurelius Ambrosius, una vez derrotados todos sus enemigos, quiere levantar un monumento funerario cerca de Salisbury en honor de ciertos nobles patriotas asesinados a traición por el rey sajón Hengist. Pero ningún artesano se siente a la altura del gran proyecto. Entonces Tremounus, arzobispo de Caerleon, sugiere al rey que encomiende la tarea al profeta Merlín. El rey lo manda traer y Merlín aconseja traer la "Ronda de los Gigantes" (que no es otra cosa que el monumento prehistórico de Stonehenge), que se supone fueron llevadas por los Gigantes desde África hasta el mítico monte Killaraum, en Irlanda.

Merlín le respondió: "Si queréis decorar la sepultura de estos varones con un monumento perpetuo, manda por la "Ronda de los Gigantes" que está en el monte Killaraum de Irlanda. Pues ahí hay una construcción de piedra que nadie de este tiempo construiría si no posee el arte de la mecánica. Las piedras son grandes y no ceden ante la fuerza de nadie: si ellas son puestas del mismo modo en que fueron puestas en círculo, permanecerán para siempre".
Cui Merlinus: "Si perpetuo opere sepulturam virorum decorare volueris, mitte pro "Chorea Gigantum", quae est in Killarao, monte Hyberniae. Est etenim ibi structura lapidum, quam nemo huius aetatis construeret, nisi ingenium artem subvectaret. Grandes sunt lapides, nec est aliquis cuius virtuti cedant: qui si eo modo quo ibi positi sunt, circa plateam locabuntur, stabunt in aeternum".
Ante estas palabras de Merlín, Aurelio soltó una carcajada, diciendo cómo podría conseguir que se trajesen tamañas piedras desde un reino tan lejano, como si Bretaña careciese de piedras que fuesen aptas para una construcción.
Ad ea verba Merlini solutus est Aurelius in risum, dicens qualiter id fieri posset, ut tanti lapides ex tam longinquo regno adveherentur, ac si Britannia lapidibus careret, qui ad operationem sufficerent.
Ante esto Merlín dijo: "Oh rey, no rías frívolamente, porque yo digo eso sin ligereza. Las piedras son mágicas y útiles para diversos medicamentos. Los gigantes antiguamente las transportaron desde los últimos confines de África y las pusieron en Irlanda, mientras la habitaron. La razón era para construir con ellas un balneario, cuando eran aquejados por alguna enfermedad. Pues lavaban las piedras y vertían [el agua] dentro de la bañera, con lo cual los enfermos sanaban. También lo mezclaban con preparados de hierbas, con lo cual curaban las heridas. No hay ahí una piedra que no sea medicinal".
Ad haec Merlinus: "Ne moveas rex vanum risum, quia haec absque vanitate profero. Mystici sunt lapides et ad diversa medicamenta salubres. Gigantes olim asportaverunt eos ex ultimis finibus Africae, et posuerunt in Hybernia, dum eam inhabitarent. Erat autem causa, ut balnea intra illos conficerent, cum infirmitate gravarentur. Lavabant namque lapides et intra balnea diffundebant, unde aegroti curabantur. Miscebant etiam cum herbarum confectionibus, unde vulnerati sanabantur. Non est ibi lapis, qui medicamento careat".
Al escuchar esto los bretones decidieron enviar a por las piedras y hacer la guerra al pueblo de Irlanda, si se lo impidiesen.
Cum hoc audissent britones censuerunt pro lapibus mittere populumque Hyberniae proelio infestare, si eos detinerent.
Finalmente se elige a Uther Pendragón, hermano del rey, y quince mil hombres armados para realizar este asunto. También se elige a Merlín mismo, para que lo que debía hacerse se hiciese con su ingenio y consejo.
Postremo eligitur Utherpendragon, frater regis, et quindecim millia armatorum ut huic negocio pareant. Eligitur et ipse Merlinus, ut ipsius ingenio et consilio agenda tractentur.
Después, una vez preparadas las naves, se hacen a la mar y con vientos favorables se dirigen a Irlanda.
Paratis deinde navibus, mare ingrediuntur prosperisque ventis Hyberniam adeunt.

Una vez en Irlanda, Uther Pendragón (el padre del futuro rey Arturo) derrota fácilmente al rey Gillomanius, pero todavía les queda la difícil tarea de transportar las gigantescas piedras, que todos contemplan admirados.

Estando todos así alrededor, se acercó Merlín y dijo: "Usad vuestras fuerzas, jóvenes, para que moviendo estas piedras sepáis si el ingenio cede ante la fuerza, o la fuerza ante el ingenio".
Circunstantibus ita cunctis, accessit Merlinus et ait: "Utimini viribus vestris, iuvenes, ut in deponendo lapides istos, sciatis utrum ingenium virtuti, an virtus ingenio cedat".
A su orden pues se entregaron unánimemente con distintos medios e intentaron remover la "Ronda". Unos prepararon cuerdas, otros sogas, otros escaleras, para realizar lo que intentaban, pero no pudieron lograrlo de ningún modo.
Ad imperium igitur eius indulserunt unanimiter multimodis machinationibus et aggressi sunt "Choream" deponere. Alii funes, alii restes, alii scalas paraverunt, ut quod affectabant, perficerent, nec ullatenus perficere valuerunt.
Habiendo fracasado todos, Merlín soltó una carcajada y confeccionó sus maquinarias. Al fin, habiendo colocado todo lo necesario, removió las piedras más fácilmente de lo que se puede imaginar; y una vez tumbadas, hizo conducirlas a las naves y embarcarlas.
Deficientibus cunctis, solutus est Merlinus in risum et suas machinationes confecit. Denique, cum quaeque necessaria apposuisset, levius quam credi potest lapides deposuit: depositos autem fecit deferri a dnaves et introponi.
Y así con gozo emprendieron la vuelta a Bretaña.
Et sic cum gaudio in Britanniam reverti coeperunt.

Cuando se supo el exitoso regreso de la expedición el rey ordenó que todo los dignatarios civiles y religiosos y el pueblo se congregase en el monte Ambrius (hoy Stonehenge, cerca de Amesbury) para la fiesta de Pentecostés. Ahí la corte se reunió durante tres días y el rey repartió dignidades entre sus seguidores y nombró obispos para sedes vacantes.

Y una vez que zanjó estos y otros asuntos en su reino, ordenó a Merlín erigir alrededor de la sepultura las piedras que había traído de Irlanda. Y este, obedeciendo sus ordenes, las erigió en torno a la sepultura, en el mismo orden en que estuvieron puestas en el monte Killaraum de Irlanda, y demostró que el ingenio prevalece sobre la fuerza.
Cumque haec et caetera in regno suo statuisset, praecepit Merlino lapides circa sepulturam erigere, quos ex Hybernia asportaverat. At ille praeceptis eius obediens, eodem modo quo in Killarao, monte Hyberniae, positi fuerant, erexit illos circa sepulturam, et ingenium virtuti praevalere comprobavit.


Geoffrey de Monmouth, Historia Regum Britanniae, lib. 8, cap. 10 - 12.

martes, 20 de agosto de 2013

Laudatio Turiae: el epitafio romano más célebre

El mes pasado mi esposa tuvo que someterse a una operación a causa de una apendicitis aguda, que tardó en ser detectada por malos profesionales. Felizmente otros muy buenos lo remediaron oportuna y felizmente. Los días que pasé acompañándola en el hospital, viendo diferentes experiencias con la enfermedad, la soledad, el temor por los seres queridos, el dolor, me movieron a sacar del cajón un proyecto que hace tiempo tenía pendiente: una edición de la llamada Laudatio Turiae.
(Quienes quieran ver el estudio completo (texto latino, traducción y comentarios) pueden hacerlo en mi página: magisterhumanitatis/escritores-latinos/laudatio-turiae).

Con este nombre se designa la inscripción funeraria más grande (unas 3 toneladas se calcula que debieron pesar las dos planchas de mármol que la formaban) y más extensa (entre 180 - 190 líneas) que nos ha llegado de la Roma antigua. Por desgracia el epitafio no nos ha llegado completo y entre los fragmentos que poseemos no se encuentra ni el nombre de la difunta ni de su marido que lo mando inscribir en su honor.
Se le llama Laudatio Turiae (= Elogio a Turia, o mejor, Curia) porque un estudioso del s. XVIII creyó que algunos acontecimientos relatados en el epitafio tenían semejanza con un relato sobre el cónsul Quinto Lucrecio Vespillo y su mujer Turia, que lo escondió en el falso techo de su habitación

A Quinto Lucrecio, proscrito por los triunviros, su mujer Turia, no sin gran peligro propio, lo mantuvo a salvo de la calamidad inminente, escondido entre el techo y el tejado del dormitorio, sabiéndolo solo una joven criada, y esto lo hizo con tal fidelidad que, mientras los otros proscritos a duras penas huían por tierras extranjeras y hostiles con grandes tormentos de cuerpo y alma, aquel se mantenía a salvo en su dormitorio y en el seno de su mujer.
Q. Lucretium, proscriptum a triumviris, uxor Turia, inter cameram et tectum cubiculi abditum, una conscia ancillula, ab imminente exitio, non sine magno periculo suo, tutum praestitit singularique fide id egit ut, cum ceteri proscripti in alienis et hostilibus regionibus per summos corporis et animi cruciatus vix evaderent, ille, in cubiculo et in coniugis sinu, salutem retineret.
Valerio Máximo, Facta et Dicta Memorabilia, VI, 7, 2

Esta opinión se mantuvo hasta mitad del s. XX, pero actualmente los estudiosos reconocen que en realidad existen pocos elementos para afirmar tal cosa con seguridad. Es verdad que los personajes del epitafio vivieron en la misma época que Turia y su marido, y tuvieron que padecer el trance de la proscripción, sin embargo también es cierto que hay varias divergencias, por lo cual lo más prudente parece ser dejarlos en el anonimato, con la esperanza de algún día encontrar nuevos fragmentos que arrojen más luz sobre este enigma.
La "dextrarum iunctio" era parte culminante del rito nupcial, pero en el arte funerario simboliza la fidelidad de los esposos. Aquí ella aparece coronada por Venus y él apadrinado por el genio de Roma.
Detalle del llamado "Sarcofago dei Fratelli" en el Museo Archeologico di Napoli. Foto de Marie-Lan Nguyen.
Ya que esta pieza oratoria es bastante extensa solo presentaré algunos breves fragmentos para esbozar las ideas principales. Por comodidad llamaré Turia a la desconocida mujer a quien se dedicó este elogio fúnebre.
1) Cuando ella era una joven, poco antes de casarse, sus padres fueron asesinados, seguramente durante las revueltas de la Primera Guerra Civil (guerra entre Julio César y Pompeyo). Con gran valor ella (su marido tuvo que salir de Roma, luchando en el ejército) pide castigo para los culpables y no descansa hasta que lo consigue:

Con tanta industria desempeñaste tu tarea de amor filial, insistiendo y reclamando, que si hubiésemos estado presentes no hubiésemos podido hacer más.
Tanta cvm indvstria mvnere es pietátis perfvncta, efflagitando atqve vindicando, vt si praesto fvissimvs non amplivs potvissemvs.

2) El testamento de su padre dejaba como herederos a Turia y su marido, pero ella incluso quiso compartirlo con su única hermana (que al ya estar casada, según ciertas leyes romanas, ya no tenía derecho al patrimonio familiar). Pero algunos parientes, movidos por la ambición, quieren declarar nulo el testamento y piden ser nombrados tutores de Turia y administradores de sus bienes. De nuevo ella sola debe ir a juicio para defender la voluntad de su padre y compartir con su hermana.

Después fuisteis insidiadas para que el testamento, del cual éramos herederos, se declarase nulo............
Temptatae deinde estis vt testamentvm, qvo nos eramvs heredés, rvptvm diceretvr .........
Cedieron ante tu firmeza y no prosiguieron la causa. Al hacer esto, tú sola concluiste la defensa que asumiste del deber hacia tu padre, del afecto hacia tu hermana y de la fidelidad hacia nosotros.
Cesservnt constantiae tuae neqve amplivs rem sollicitarvnt. qvo facto officii in patrem, pietatis in sororem, fidei in nos, patrocinivm svcceptvm sola peregisti.

3) Poco después de acabar la Primera Guerra Civil, el asesinato de Julio César volvió a dividir Roma: por un lado los conspiradores (aristocracia conservadora) y por otro lado los seguidores de César (encabezados por los triunviros Marco Antonio, Lépido y Octavio). Pronto los triunviros se hicieron con el poder de Roma y se desató una ola de asesinatos y confiscaciones de los sospechosos de haber participado en la conjura contra César. El marido de Turia, que había combatido en las filas de Pompeyo, fue acusado falsamente por algún enemigo y su nombre fue incluido en la lista de proscritos. Entonces fue Turia la que orquestó todo lo necesario para que su marido se ocultase con éxito y finalmente fuese rehabilitado.

Nuestros secretos, planes ocultos y diálogos arcanos, ahora ¿para qué lo revelaré? Cómo, alertado por veloces mensajeros de peligros reales e inminentes, me salvé por tus avisos.
Qvid ego nvnc interiora nostra et recondita consilia sermonesque arcanos érvam? vt, repentinís nvntiis ad praesentia et inminentia pericvla evocatvs, tvís consiliís conservatvs sim.

4) Su matrimonio fue largo y armonioso y el marido lamenta que ella, que era más joven, haya muerto antes que él.
Raros son los matrimonios tan largos, acabados por la muerte, no rotos por el divorcio: pues nos ocurrió a nosotros, que lo llevamos hasta 41 años sin agravios. ¡Ojalá esta vieja unión hubiese mutado por mi parte! Ya que era más justo que yo, el más anciano, sucumbiera al hado.
Rara svnt tam divtvrna matrimonia, finita morte, non divertio interrvpta: nam contigit nobis vt ad annvm xxxxi sine offensa perdvceretvr.
Vtinam vetvsta conivnctio habvisset mvtationem vice mea. qva ivstivs erat cedere fato maiorem.

5) La única sombra en su felicidad fue la falta de hijos. Incluso ella quiso divorciarse para que él pudiera casarse con otra y así tener hijos. Pero él rechazó enérgicamente esa idea: prefería vivir con ella sin hijos, que con hijos pero sin ella.

¿Por qué iba yo a tener tanto deseo o necesidad de tener hijos hasta el punto que por ello faltaría a la fidelidad, cambiaría lo cierto por lo dudoso?
Qvae tanta mihi fverit cvpiditás avt necessitás habendi liberos vt propterea fidem exverem, mvtarem certa dvbiís ?
Pero ¿para qué [decir] más? Cediendo te quedaste junto a mí, pues yo no podía ceder ante ti sin deshonor mío y nuestra común infelicidad.
Sed qvid plvra? cedens mihi mansisti apvt me, neqve enim cedere tibi sine dedecore meo et commvni infelicitate poteram.

6) En las últimas líneas el marido expresa la profundidad de su gratitud por su vida y de su dolor por su pérdida.

El dolor natural arranca las fuerzas a mi firmeza, me hundo en el dolor y me oprimen este luto y disgusto y no resisto a ninguna de las dos. ...........
Natvrális dolor extorqvet constantiae vírés, maerore mersor et qvibvs angor lvctv taedioqve in necvtro mihi cónstó. .......
La conclusión de esta oración será que tú lo mereciste todo, pero no todo me fue bien para dártelo.
Vltvmvm hvivs órationis erit omnia mervisse te, neqve omnia contigisse mihi vt praestarem tibi.

Sin duda ella fue una mujer inteligente, valiente y generosa. Ella entregó a su marido con plena confianza su vida y sus bienes, y él vivió para agradecérselo y pagarle con el mismo amor y fidelidad, pues solo uno que ama de verdad tiene la humildad para decir: "tú lo mereciste todo, pero no todo me fue bien para dártelo".

Los estudiosos de latín habrán notado varias peculiaridades en la escritura: si quieren profundizar al respecto pueden hacerlo en el enlace que he dejado al inicio.

domingo, 21 de julio de 2013

Ut queant laxis: ronquera y el origen del solfeo

El himno "Ut queant laxis" en honor a san Juan Bautista, es otro himno medieval que ha mantenido cierta "popularidad" a través de los siglos. Esto se debe que su texto fue utilizado por el monje benedictino Guido de Arezzo para nombrar las notas musicales, que con pequeñas modificaciones se conserva hasta el día de hoy.
Respecto al autor del poema la tradición siempre lo ha atribuido al historiador y poeta Pablo el Diácono ( 799 aprox.). Nacido en una noble familia del reino de Lombardía, le tocó ver el final de ese reino bajo el empuje de Carlomagno. Quizás movido por las circunstancias, ingresó en el monasterio de Montecassino, donde inició su actividad literaria. Ahí atrajo la mirada de Carlomagno y en 782 lo hallamos en su corte, siendo uno de los impulsores del "renacimiento carolingio". Su obra más notable es su "Historia Gentis Langobardorum Libri VI" y también se conservan varias cartas, homilías y una colección de poemas.
Guillermo Durando ( 1296), en su Rationale Divinorum Officiorum, nos relata una anécdota que revela la circunstancia que inspira la creación del himno (tenga en cuenta el lector poco familiarizado con la liturgia católica que en la Vigilia de Pascua el diácono suele cantar una larga y complicada pieza musical):

El historiador Pablo, diácono de la iglesia de Roma, monje de Cassino, cierto día cuando iba a consagrar el cirio pascual le vino ronquera a la garganta, aunque antes tenía la voz clara; entonces para recuperar la voz, compuso en honor de san Juan el himno "Ut queant laxis", en cuyo inicio pide recuperar la voz, la cual obtuvo así como a Zacarías le fue restablecida por mérito de san Juan.
Paulus historiographus, romane ecclesie dyaconus, cassinensis monachus, quadam die cum vellet paschalem cereum consecrare rauce facte sunt fauces eius, cum prius vocales essent; vt ergo vox sibi restitueretur, composuit in honorem beati Iohannis himnum "Vt queant laxis", in cuius principio petit vocis restitucionem, quam obtinuit sicut et merito sancti Iohannis restaurata est Zacharie.
Guillermo Durando, Rationale Divinorum Officiorum, lib. 7, 14, fol. 145 v (incunable, Mainz 1459).

A pesar de esta simpática anécdota los eruditos alemanes se han mostrado reticentes a atribuir este himno a Pablo el Diácono y de hecho la edición critica de Karl Neff (Die Gedichte des Paulus Diaconus, München 1908) no incluye el himno "Ut queant laxis".
Sea quien sea el autor, este himno ya se encuentra en manuscritos del s. X, y poco después se introdujo en la Liturgia de las Horas para la fiesta del nacimiento de san Juan Bautista (24 de junio).
El otro personaje de esta historia es Guido de Arezzo ( 1033?). Este fue un monje benedictino que quiso mejorar las técnicas de escritura y enseñanza del canto litúrgico. Esto le atrajo tantas enemistades que tuvo que dejar su monasterio de Pomposa (Ferrara, en Italia) y trasladarse al monasterio de Arezzo. Ahí perfeccionó su sistema de notación musical y su nueva técnica de enseñanza musical. Recién entonces pudo saborear el éxito y su obra Micrologus: De Disciplina Artis Musicae alcanzó gran popularidad. El papa Juan XIX ( 1033) se interesó en su escritura musical y se quedó fascinado de poder descifrar el canto sin ayuda de un maestro. Antes de Guido solo se usaban dos líneas como punto de referencia (Do y Fa). Él introdujo otras dos líneas (La y Mi) formando el tetragrama, con lo cual se cubría las necesidades para el canto gregoriano.
Guido se valió del himno "Ut queant laxis" como método mnemotécnico para que los estudiantes de música recordasen el sonido de las 6 notas musicales entonces en uso, pues la melodía de ese himno iban subiendo desde la nota Do hasta el La (véase las sílabas en rojo del himno). Además de ese modo quedaron fijados los nombres de las notas musicales usadas en solfeo; antes solo existía el sistema de letras (de la A a la G). Es probable que aquella melodía fue creada ad hoc por el mismo Guido.
Posteriormente el desarrollo de la música añadió la nota Si, que fue creada a partir del último verso de la primera estrofa, y más tarde (en el s. XVII) se cambió el "Ut" por "Do", que es más cantable.
Guido de Arezzo y el obispo Teodaldus Cod. 51 (s. XII), fol. 35 v, en la Österreichische Nationalbibliothek, en Viena (imagen tomada de Bildarchiv Austria).

En la actual edición latina de la Liturgia de las Horas todavía se conserva este himno (en la edición castellana ha sido sustituido por otro himno de dudoso valor literario), aunque dividido en partes: las primeras 4 estrofas en las I y II Vísperas, otras 4 en el Oficio de Lectura y en Laudes, y con pequeñas modificaciones (por ejemplo en lugar de celso Olympo pone caelo supremo).
El himno original contiene 14 estrofas, aquí os presento cinco que se usan en las Vísperas de la Liturgia de las Horas (corresponden a las estrofas 1-4 y 13 del original). Ya que opino que un poema siempre debe ser leído en su lengua original, en mi traducción solo atiendo al sentido del texto y no me propongo formar versos.

Versus in Laudem Sancti Iohannis Baptistae, Poetae Latini Aevi Carolini, editado por Ernst Dümmler, tomo I, p. 83, MGH (Poetae I).

Ut queant laxis
mira gestorum
solve polluti
resonare fibris
famuli tuorum,
labii reatum,
Para que tus siervos puedan cantar con el pecho henchido
las maravillas de tus gestas,
absuelve la culpa del labio impuro,
Sancte Ioannes!


¡oh san Juan!
Nuntius celso
te patri magnum
nomen et vitae
veniens Olympo
fore nasciturum,
seriem gerendae
Un mensajero que viene del excelso Olimpo
revela a tu padre en orden
que tú, próximo a nacer, serías grande,
ordine promit.


tu nombre y el curso de tu vida.
Ille promissi
perdidit promptae
sed reformasti
dubius superni
modulos loquelae;
genitus peremptae
Aquel, incrédulo de la promesa divina,
de pronto perdió el sonido del habla;
pero una vez naciste le devolviste
organa vocis.


el órgano de la voz perdida.
Ventris abstruso
senseras Regem
hinc parens nati
positus cubili
thalamo manentem:
meritis uterque
Estando en el secreto nido del vientre
sentiste al Rey que estaba en el tálamo:
así por los méritos del nacido a ambas madres
abdita pandit.


se revela lo oculto.
Laudibus cives
te, Deus Simplex
supplices ac nos
celebrant superni
pariterque Trine;
veniam precamur:
Con loas te celebran los habitantes celestiales
Dios Uno y a la vez Trino;
y nosotros suplicantes pedimos perdón:
parce redemptis! ¡apiádate de los redimidos!

El autor da por supuesto que el lector conoce la historia de Juan el Bautista, por lo cual le lector moderno necesita algunas anotaciones, también para aclarar el texto latino:
En la primera estrofa: fibris indica "las entrañas"; en castellano también usamos expresiones como "las fibras del corazón". Por el contexto en este caso se refiere a los pulmones, el pecho, el corazón, por lo tanto laxis fibris también podría traducirse como "a todo pulmón", "con todo el corazón", etc. Nótese también la oposición entre el interior (fibris) y el exterior (labii) pero que paradójicamente refieran a sus contrarios, pues el interior es material y el exterior es lo espiritual.
En el segundo verso se hace alusión al evangelio de Lucas (Lc 1, 8 - 17): un ángel se aparece al sacerdote Zacarías y le anuncia que, a pesar de ser anciano él y su mujer, tendrán un hijo que han de llamar Juan, que se consagrará al Señor y que predicará la conversión.
En la tercera estrofa se hace alusión a Lc 1, 18 - 20: Zacarías se muestra incrédulo y el ángel le priva del habla hasta que se cumpla lo anunciado. Cuando circuncidan al niño y le imponen el nombre, Zacarías recupera el habla y bendice a Dios (Lc 1, 59 - 64).
La cuarta estrofa se refiere a la llamada "visitación" de la virgen María a su prima Isabel: ambas mujeres están embarazadas, una de Jesús y la otra de Juan. Según el evangelio de Lucas, al entrar María a casa de Isabel y saludarle, el niño que llevaba en el vientre (Juan) saltó de alegría y ambas mujeres se llenaron del Espíritu Santo y hablaron proféticamente (Lc 1, 39 - 55).

lunes, 24 de junio de 2013

Dudas de latín: Verbos en voz pasiva

Abro este "Consultorio de Latín" para que las dudas y respuestas queden registradas y así lo que se responde a uno sirva para aclarar a muchos que vienen detrás y quizás se enfrentan a las mismas dudas y dificultades.
Advierto que aquí no "se hacen deberes escolares", ni se hacen traducciones de frases extravagantes o que nacen de un ejercicio ocioso. Bastante ejercicio y dificultad existe con los verdaderos escritores de la literatura latina, antigua y medieval.
Este portal es principalmente para autodidactas del latín que partiendo de cero, o tratando de afianzar lo que antes aprendieron, quieren aventurarse en el mundo de la traducción de literatura latina, que quieren tener la satisfacción de leer en su lengua original a Cicerón, Agustín o textos de derecho. Naturalmente es bienvenido todo el que sinceramente ama el latín y cree que puede encontrar algo útil en nuestros materiales o plantea una duda legítima.

"Schule des Aristoteles", parte del ciclo "Die Vier Fakultäten" de Gustav Adolph Spangenberg ( 1891), fresco en el vestíbulo del Löwengebäude de la Universidad de Halle (Alemania).
Para intentar organizar el "mare magnum" de preguntas estoy abriendo distintas publicaciones, cada una dedicada a un sector, en la medida en que esto sea posible. Por lo tanto ruego al usuario, buscar la "ventanilla" correcta para depositar su pregunta.

Aquí se pueden poner preguntas sobre:
1.- Verbos en voz pasiva: conjugación y traducción
2.- Verbos deponentes y semideponentes
3.- Conjugación perifrástica pasiva

Dudas de Latín: Verbos en voz activa


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"Fanciullo che legge Cicerone", fresco de Vincenzo Froppa († 1515) originalmente en el Palazzo del Banco Mediceo en Milán (demolido en el s. XVIII), hoy en el Museo "The Wallace Collection" en Londres.
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Aquí se pueden poner preguntas sobre:

1.- Verbos en voz activa: conjugación y traducción
2.- El pronombre relativo: qui, quae, quod
3.- La conjugación perifrástica activa

lunes, 17 de junio de 2013

Dudas de latín: Conjunciones y proposiciones subordinadas

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"Doctores de la Universidad de París" .  En "Chants Royaux sur la Conception", f. 27v, (Français 1537), del s. XVI, en la Bibliothèque Nationale de France.


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1.- Conjunciones
2.- Ablativo absoluto
3.- Oración subordinada final
4.- Discurso indirecto
5.- Consecutio Temporum

Dudas de latín: pronombres y preposiciones

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"Profesor con alumnos". Relieve romano (s. II). Actualmente en el  Rheinischen Landesmuseum de Tréveris  (Alemania)


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1.- Pronombres
2.- Preposiciones
3.- Adverbios
4.- Adjetivos comparativos y superlativos
5.- El verbo "essere"